ELENA RISSO
Los "sectores más pobres" están siendo "expulsados" del sistema educativo porque desde el gobierno se promueve un modelo "elitista" y "perverso".
El ex director de Educación Pública, Germán Rama, no oculta su desazón cuando ve que el gobierno del presidente Tabaré Vázquez introdujo cambios en la enseñanza que han hecho a Uruguay "volver al 1900".
Con poco más de tres millones de habitantes y sin riquezas naturales "no existimos" en el contexto mundial, si no hay una apuesta al conocimiento integrado, sostiene.
Y eso se logra con una educación que incluya tres ejes fundamentales: el inglés, la informática y la incorporación de áreas de enseñanza que agrupen distintas disciplinas.
Eso fue, a juicio de Rama, lo que se buscó con la reforma educativa que impulsó a partir del año 1996: "formar a una persona que iba a vivir en el siglo XXI y no en el siglo XIX".
El ex tiutlar de Educación reside actualmente en Washington. Esta semana viajó a Montevideo para dictar el martes 5 a las 19 horas la conferencia "Batlle y la educación", organizada por la Comisión de Homenaje a José Batlle y Ordóñez en la Torre de los Profesionales.
-El Programa de Promoción para la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (Preal) señaló en un documento que los docentes de la región son personas poco talentosas, con falta de preparación y pertenecientes a sectores carenciados, lo que lleva a que haya "empeorado" la enseñanza, ¿usted cómo lo ve?
-Es positivo la educación en Secundaria se haya extendido. Hay un siglo XXI por delante que es un siglo de conocimientos, la persona tiene que tener una base educativa más larga y la esperanza de vida es más larga. La política de los países desarrollados ha sido esa. América Latina, que es una región de medio desarrollo, con muchas contradicciones, entró desordenamente en la expansión. Fue muy débil toda la región en montar un sistema de formación de los docentes. Entonces el nivel de profesorados es de promedios bajos. Tenemos un cuerpo docente que no ha sido bien atendido. No hay educación sin docentes. Tampoco la hay sin informática y sin síntesis.
-El vicepresidente del Codicen, José Pedro Barrán, dijo que en Uruguay es "muy difícil" conseguir docentes de calidad porque generalmente son los menos calificados. ¿Uruguay es un reflejo de la situación de la región?
-Primaria tiene una situación positiva: desde hace décadas tiene institutos normales en el interior y hubo un centro de formación. Además, tiene una buena tradición de trabajo y capacitación de aulas, donde hay tradición de trabajar con los niños. En la formación pasan dos años, media jornada en las escuelas, modelo que yo elegí para los Centros Regionales de Profesores (CERP). Todo eso es una experiencia muy importante. Secundaria fue el sector menos profesional por el impacto que siempre tuvo el modelo universitario sobre él: la Universidad no tiene formación de profesores, recluta profesores en un aviso. El interior queda totalmente desvalido. Por eso, cuando dirigí la educación creé los CERP. Nosotros teníamos que financiar el costo de formación de los maestros. Entonces, el criterio que se adoptó fue que el Estado a través de la ANEP financiaba casa, comida y pasajes de quienes se estaban formando en distintos pueblos. Eso permitió reclutar un sector con buenos antecedentes académicos, pero sin recursos. Entonces, eso en el caso de Uruguay es mejor que antes en Secundaria. En 1995 había nada más que 1.400 profesores titulados. Ahora por año se forman 500. Eso está cambiando el perfil de muchos departamentos y liceos. Estos muchachos han convivido juntos. Además, la idea de profesor de cátedra no funciona más. Debemos tener integración de las disciplinas. Pensar que la Física y la Química no pueden tener contactos…
-Usted destaca la importancia de la formación por áreas, pero en Uruguay se volvió a las asignaturas y se bajaron las horas de inglés e informática, ¿se va por el sentido opuesto a lo que pasa en el mundo?
-La reforma educativa había conseguido en la educación media agregar dos horas por día y simplificar la calidad de profesores. Porque en el viejo modelo universitario, el alumno es el que tiene que hacer la integración de conocimientos. En la escuela es la maestra que integra, es universal. Pero el modelo de secundaria viene de un grupo elitista. En consecuencia, cuando los chicos tienen padres que son semianalfabetos, es él que tiene que hacer la integración. Entonces fracasa.
-¿Por qué?
-El 55% de los niños pertenece a los hogares que están en el 20% más pobre de la sociedad. La reproducción de la población la están haciendo los grupos muy bajos. El viejo modelo patricio de liceo que siguen pensando algunos es un modelo desde el punto de vista social muy perverso, porque significa sacrificar a los de abajo. Esos chicos fracasan en Secundaria porque no tenían cómo sostenerse. El programa estaba diseñado para formar a una persona que iba a vivir en el siglo XXI y no en el siglo XIX.
-¿Qué quiere decir eso?
-El mundo tiene actualmente siete mil millones de habitantes. Los uruguayos tienen un error muy grande que es que se olvidan que son apenas tres millones y medio. No existimos. En consecuencia, hay que tener conocimientos para dialogar con el mundo, porque la ciencia, la tecnología y los mercados están en otro lado. En Secundaria entonces se daba la lengua nacional, la lengua inglés y la lengua informática. ¿Por qué? Porque se ha creado a fines del siglo XX una revolución fundamental. Se ha pasado del libro y el aula como forma de conocimiento al conocimiento libremente disponible que se encuentra a través de la red.
-¿Qué opina de los cambios?
-Yo no estoy de acuerdo con lo que se ha hecho. Lo que han hecho significó volver a 1900. Lo único que faltó fue sacar inglés para poner francés. Eso faltó hacerlo. Quitaron la historia del mundo actual y pusieron la historia de Oriente. Pero no la actual, de Egipto y de Mesopotamia. Lo cual es llevar a nuestros muchachos a quedar desconectados con el mundo. Quitaron la integración en Ciencias. Les dijeron a los muchachos: ahora van a ir varios profesores y ustedes tienen que hacer la síntesis. Pero además, todo este modelo tiene que ver con otra cosa. Un establecimiento de Ciclo Básico funcionaba con un número muy limitado de profesores. Con eso se aseguraba la asistencia y el control. Cuando en un establecimiento entran 500 profesores a la semana, es un caos. Además, falta del 10 al 30%, porque el que va por pocas horas va a dejar de ir en cuanto se presenta la oportunidad de otra cosa.
-Cuando comenzaron esos cambios en este gobierno usted manifestó que se estaba "desmantelando" la reforma educativa…
-Por supuesto. Según las encuestas de hogares, la gente pobre, a las 15 años de edad en el 2004 no asistía el 20%, cuando el padre o jefe de hogar tenía sólo seis años de educación. En el 2005 no asistió el 25%. Subieron cinco puntos. Si usted toma la edad de 17 años, no asistía el 37% en el 2004 y en el 2005 dejó de asistir el 45%. Se estableció un modelo que expulsa a los sectores populares. Si usted pone un alto número de asignaturas, con un mínimo de tiempo para cada una, con un número muy elevado de educadores, necesariamente los que son menos educados y más pobres van a terminar desertando. No pueden ellos hacer la síntesis ni pueden funcionar así. También van a tener un número de inasistencias muchísimo más altos de profesores y alumnos.
Uruguay se está "mirando el ombligo como un Buda"
Muchas veces se insiste en que los uruguayos son los más preparados, ¿usted qué opina?
-No es cierto. Hay una medición de conocimientos de todos los jóvenes de 15 años que la hace la Organización de Cooperación de Desarrollo Económico. Los países más destacados son los escandinavos, en particular un pequeño país llamado Finlandia, que tiene el mejor académico. Uruguay tiene 320 puntos. Podemos decir que estamos muy bien porque Perú tiene 210. Pero todos los países de la Unión Europea tienen puntajes entre 500 y 600. ¿Me pregunta por qué? Muy simple. Porque estamos subdesarrollándonos.
-¿Esa sobrevaloración de los uruguayos es negativa?
-Incide negativamente. Yo viví la etapa "como Uruguay no hay" en los años 50. Fui a Europa, vine y dije "no es cierto". Eso tiene que ver con un largo ciclo de encierro. Fue positivo en el período inmediato de la guerra por la sustitución de importaciones. Pero se quedó por largo plazo, cerrado, sin competencia. Se necesitan capitales, que es muy difícil sacarlos en un país que no tiene muchos recursos. Salvo al estilo de Stalin, que le da un pan a cada uno, mete cinco por pieza y entonces saca dinero. Por eso Stalin construye sobre la base de la miseria del pueblo. Y después aparece una mitología: que somos superiores. Cuando un país se mira el ombligo como un Buda, no le va bien.
"Incentivar el conflicto interno es una locura"
El "mejor ejemplo" para enseñar hechos de la historia reciente es lo que hicieron Alemania y Francia: luego de "dos siglos de enfrentamientos", los gobiernos de esos países designaron a especialistas que elaboran una "historia conjunta".
Esa propuesta surgió hace cinco años, y tuvo como eje incorporar en un texto la historia entre dos países que participaron de una "carnicería terrible" en varias ocasiones, desde la revolución francesa en adelante.
"Tiene que haber una historia de elaboración conjunta y de trabajo para el futuro, y no de tomada de cuentas para el pasado", aseguró Rama.
Es que a su juicio, "utilizar la educación para mantener vivo el enfrentamiento es una locura". "Incentivar el conflicto interno es suicida", aseguró.
Y si bien no quiere "ni saber" qué es lo que se está discutiendo sobre el tema en Uruguay, Rama sostiene que es "un desatino" embarcarse en debates de este tipo cuando "el problema central" para "un paisito como Uruguay" tiene que ser "cómo puede sobrevivir en la tierra".
"Más vale que se dediquen a estudiar cómo cambia el mundo", acotó Rama.
El ex jerarca se refirió a lo que sucede en Manhattan -a pesar de que no le "fascine" Estados Unidos- para demostrar lo que "es el mundo".
"En Manhattan más del 50% de la gente de 40 años tiene estudios de posgrado. Ese es el mundo", indicó.
"Desearía ver a nuestro país preocupado y atento en cómo trabajar la calidad de la educación. No a ir a programas de estudio de hace 40 o 50 años, sino a programas que avanzan".
Es por eso que Rama no comparte "en lo más mínimo" la "fijación" por hechos del pasado. "Desgraciadamente en Uruguay hay una generación a la que le cuesta tomar distancia" y pretende que su "epopeya de hace 40 años sea vista como epopeya del mundo", sostuvo.
"Desgraciadamente la generación que está involucrada tiene una pasión y le cuesta tomar distancia. Además, en este país de viejos, es una manera de copar a los jóvenes", se lamentó.
Es por eso que Rama insta a tener una "visión mayor", porque "los hombres van pasando".
Y es por eso que considera vana la discusión por la cual se acusa al gobierno de querer "adoctrinar" con los planes sobre historia reciente, ya que a su entender, gracias a Internet, se van a encontrar "miles de versiones de historia".
Perfil
EDUCANDO EN MEXICO
Su gestión al frente de la educación pública durante el segundo gobierno del ex presidente Julio Sanguinetti (1995-2000) generó un profundo debate. El Partido Colorado reivindica hasta ahora la reforma educativa de 1996 como uno de sus principales logros, pero otros no dejaron nada sin criticar. Al dejar el cargo, Rama -un sociólogo autor de varias publicaciones, que se niega a decir su edad- fue contratado como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo. Actualmente vive en Washington y es asesor del gobierno de México en educación.