Lesiones por fuegos artificiales

Todos los años, durante las fiestas se repiten las consultas a emergencias móviles y puertas de emergencia por lesiones causadas por fuegos artificiales. Algunas de ellas son graves, otras dejan secuelas importantes. Los niños son los más afectados.

Cerca de la mitad de los lesionados son niños menores de 14 años. La falta de coordinación para manejar los Juegos pirotécnicos en forma segura es una de las causas de los accidentes. El riesgo es aún mayor si los manipulan sin la supervisión de un adulto. Se estima que cuando los niños hacen uso de los fuegos artificiales sin supervisión tienen once veces más riesgo de sufrir lesiones. Los niños son curiosos y se mueven excitados alrededor de los fuegos artificiales; lo cual aumenta la probabilidad de sufrir accidentes. Por ejemplo al ir a reexaminar un petardo que inicialmente falló en encender.

Las personas que participan activamente en el encendido de los fuegos artificiales, niños o adultos, son los que tienen mayor riesgo de lastimarse y sus lesiones , a su vez son más severas. Pero los espectadores también corren riesgo.

LESIONES. Las manos, los ojos y la cara son los lugares más afectados. Lo más frecuente es que se trate de quemaduras, pero también pueden ser contusiones o laceraciones.

Las lesiones de la mano son más frecuente en la mano no hábil que es la que sostiene el fuego artificial mientras la otra mano lo enciende. Las lesiones pueden consistir en quemaduras, laceraciones, fracturas de dedos y hasta amputación de dedos.

Una herida ocular puede ser un evento que altere el resto de la vida, dado que por un momento de diversión puede perderse la visión e incluso puede ser necesario la enucleación del ojo.

TIPO DE FUEGO ARTIFICIAL. La mayoría de las lesiones de los niños menores de cinco años son causadas por varitas de chispas. Las chispas se queman a aproximadamente 500 ° C por lo que pueden provocar quemaduras o encender la ropa.

Los petardos, cohetes, y varitas de chispas son el origen de la mayoría de las lesiones.

Los cohetes de botella pueden volar hacia la cara y lesionar los ojos. Los petardos pueden lastimar las manos o la cara si explotan cerca.

Estar muy cerca propicia los accidentes. Por ejemplo cuando alguien se inclina para ver más de cerca un petardo que ya ha sido encendido y explota; o cuando un cohete de botella sale disparado en una dirección errónea y lesiona a alguien que está observando.

Hacer petardos en forma casera, como por ejemplo mezclando la pólvora de varios puede ocasionar explosiones peligrosas y causar lesiones serias.

También se debe recordar el riesgo de incendio por el uso de fuegos artificiales, que además de la pérdida de los efectos materiales implica un grave riesgo para las personas.

En algunos países se aconseja que la mejor forma de prevenir estas lesiones es dejar el uso de los fuegos artificiales a profesionales que han recibido entrenamiento.

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