FEDERICO CASTILLO
Cada año mueren en Uruguay 1.200 personas por cáncer de pulmón, una enfermedad para la que no hay avances en su detección precoz, pero asoman drogas de alto costo que prometen sobrevida. Esos fármacos no están financiados en el país.
"No es un problema uruguayo, es un problema universal", se apuró a aclarar el director del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), Mario Varangot, sobre la detección precoz del cáncer de pulmón y sus escasos avances en los últimos tiempos.
A pesar de que casi a diario se conocen noticias sobre pruebas y ensayos que se realizan en el mundo, lo cierto es que no hay un "secreening" o un estudio científico que demuestren que se puede actuar a tiempo para frenar esta grave patología que en Uruguay mata a 1.200 personas por año, la mayoría de ellos, fumadores.
Varangot señaló que a diferencia de la mamografía para el cáncer de mama, "donde mujeres con 50 años o más logran acceder a un diagnostico tan precoz como para poder curarse más, no tenemos en el cáncer de pulmón ninguna placa, ni tomografía, ni resonancia magnética, ni otros estudios más sofisticados, que permitan que los pacientes lo sepan antes", expresó y agregó que esto ni siquiera es así con pacientes de alto riesgo como lo son los tabaquistas.
Se estima que solamente un 15% de los casos se detectan en sus etapas iniciales y los que son detectados en forma precoz, por lo general se diagnostican accidentalmente, como resultado de otras pruebas médicas.
El oncólogo señaló además que la pregunta que debe hacerse es qué beneficios puede traer una detección precoz. "Porque si no sirve para curar más no tiene sentido", apuntó.
Terapias. En cambio, en los tratamientos con quimioterapia combinado con determinadas drogas los datos son más alentadores y se ha demostrado el beneficio en calidad de vida en algunos pacientes tratados.
Y aunque todavía queda mucho camino por explorar, Uruguay cuenta con este tipo de medicamentos que pueden ser utilizados para el tratamiento del cáncer de pulmón. Eso sí, son de alto costo y aún no tienen el financiamiento del Fondo Nacional de Recursos (FNR). En Uruguay están disponibles las drogas bevacizumab y erlotinib. Y hace pocos días ingresó al mercado uruguayo un fármaco que contiene la droga gefitinib que inhibe la enzima tirosina quinasa en el receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR por sus siglas en inglés), bloqueando así la transmisión de las señales implicadas en el crecimiento y la diseminación de los tumores.
Este tipo de tratamiento no está aprobado para cualquier paciente; deben ser seleccionados clínicamente de acuerdo a su estado general, y son indicados en caso de que fracase la quimioterapia.
El oncólogo clínico argentino Claudio Martín realizó un informe sobre los efectos y resultados de estas drogas y dejó en claro que Uruguay está a la altura de los países del primer mundo en terapias de cáncer de pulmón.
Según Varangot las tasas de respuesta con el uso de gefitinib "deslumbran", pero señaló que "deberían deslumbrarnos que los pacientes vivan más y esto último aún no está tan claro, aunque hay avances".
Lo importante para este oncólogo es que hasta el año 1997 "no había ningún esquema de tratamiento sistémico, quimioterapia u otros que sirvieran para manejar el cáncer de pulmón en forma adecuada, con buena tasa de respuesta, con buena tolerancia".
Y desde ese año en adelante, se empezaron a usar diversos planes de quimioterapia que demostraron que podía haber un beneficio no sólo en la tasa de respuesta sino también en la de sobrevida. "Incluso, estudios demostraron que podía haber un aporte en la calidad de vida, a pesar de los efectos secundarios de la quimio, que es la toxicidad", agregó.
La quimioterapia es la herramienta elegida para la mayoría de los tratamientos de cáncer de pulmón en Uruguay. Y pese a que tiene una alta tasa de respuestas, sólo un 5% de los pacientes sometidos a este tratamiento vive más de cinco años.
Síntomas. Los casos de cáncer de pulmón suelen aparecer en personas fumadoras de más de 50 años.
Cuando se desarrolla este tipo de tumor, es posible que no existan síntomas hasta etapas avanzadas. Las principales alertas de la enfermedad son tos o dolor en el tórax que no desaparece y que puede ir acompañada de expectoración; silbido en la respiración, falta de aliento y ronquera o hinchazón en la cara y el cuello.
La principal forma de prevenir el cáncer de pulmón es dejar de fumar o evitar el humo del tabaco, en el caso de no fumadores.
Primera causa de muerte en hombres
El cáncer de pulmón sigue siendo la primera causa de muerte por cáncer en Uruguay en los hombres.
Y una de las cosas que más le preocupa al director del Instituto Nacional del Cáncer, Mario Varangot, es que en los últimos años la mortalidad por cáncer de pulmón en el sexo femenino "está subiendo a niveles muy importantes".
Hace unos 10 o 15 años el cáncer de pulmón en la mujer no aparecía entre las diez primeras causas de muerte; hoy está en cuarto lugar y puede hasta superar al cáncer de mama.
"Eso ha sucedido en países del primer mundo", subrayó Varangot.
El especialista no aventuró a decir que el tabaco sea el factor excluyente para un cáncer de pulmón, "pero sí podemos señalar que en nueve de cada diez, el tabaco es un antecedente común", destacó.
Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso la mira en las mujeres fumadoras. Con la consigna "La nueva víctima del tabaquismo: la mujer", se busca disminuir el impacto del cigarro en el sexo femenino.
La Encuesta Nacional de Tabaquismo reflejó que el 19,8% de las mujeres uruguayas fuman y casi la mitad del total de fumadores en Uruguay son del sexo femenino.