El senador y líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, defendió su estilo de hacer oposición, de diálogo y propuesta buscando incidir en la agenda política, y sostuvo que es un ensayo del estilo que llevará adelante en caso de ser gobierno; un futuro gobierno al que definió como "plural".
Cuestionó que se haga otro tipo de oposición "cuyo resultado es cero", que catalogó de "rancio" y "pasado de moda". Recordó que Wilson Ferreira ayudó al país y lo mismo hizo el Partido Nacional cuando apoyó el primer gobierno de Julio María Sanguinetti y al de Jorge Batlle.
En la inauguración del ciclo 2012 de Hablemos en Confianza, que organiza la Asociación de Dirigentes de Marketing, Larrañaga promovió una oposición que "busca tender puentes" en un país que está "fracturado" y destacó que el gobierno mostró vocación de diálogo.
Pero también lo cuestionó. Dijo que tiene "intenciones" pero "mala gestión y ejecución", y también "malos ejecutantes".
Larrañaga dijo estar convencido de que en la próxima elección ningún partido obtendrá mayoría parlamentaria, por lo que serán necesarios acuerdos extrapartidarios para poder gobernar. Se mostró como el más indicado para ser el presidente en 2015 y en esas circunstancias. En ese sentido expresó que "en la próxima elección o gana el Partido Nacional o tendremos más y peor Frente".
Agregó que si la división es entre `progresistas` y `conservadores` en Uruguay ganan los primeros y que él es proclive a la política de tercios.
Consultado respecto a la reforma del Estado, el líder de Alianza Nacional dijo que se prometió "la madre de todas las reformas" y "no se ha avanzado nada". Opinó que se debe buscar una "reforma de la eficacia del Estado".
Fue crítico con la conducción de la educación, cuya institucionalidad señaló que estuvo en peligro en diciembre pasado. Afirmó que hay un problema de modelo y cuestionó el corporativismo que "defiende intereses sectoriales y pone palos en la rueda de la educación".
Propuso topes para el gasto como regla fiscal y que los gobernantes tengan responsabilidades si lo infringen.
Consideró que el país está en la "cercanía de un colapso vial" y marcó la necesidad de mejorar en seguridad pública; habló de una interna policial "compleja" y de "bolsones de corrupción a los que habría que entrarle con dureza".
Larrañaga resaltó que debería haber una política de relaciones exteriores de Estado y no que cambie en cada gobierno, y consideró una buena medida que el canciller contara con venia del Parlamento.