El ex presidente Luis Alberto Lacalle se comprometió ayer a ponerse "del lado del país" si el próximo año el gobierno se ve obligado a adoptar medidas para afrontar una eventual crisis como coletazo de la debacle financiera internacional que está sacudiendo los principales mercados mundiales.
Luego de una reunión con el presidente Tabaré Vázquez en la residencia de Suárez, donde recibió "información satisfactoria" sobre la situación del país, Lacalle dijo que no hará "caudal electoral" si la crisis golpea a Uruguay en 2009.
La reunión entre Vázquez y el candidato de Unidad Nacional (UNA) había sido acordada el año pasado. Lacalle dijo a El País que quería informarse "de boca del presidente sobre la situación de la economía, del comercio exterior y de la crisis financiera internacional desde el punto de vista de Uruguay".
"He recibido información completa, amplia, profunda, satisfactoria en cuanto a las previsiones" del gobierno, agregó el ex presidente.
Lacalle dijo que si bien "nadie puede predecir" lo que pasará en 2009, "eventualmente la crisis puede darnos un susto el año que viene". Por eso, sostuvo que si en 2009 es necesario que el gobierno adopte alguna medida para enfrentar esa crisis, "nosotros vamos a estar del lado del país como hemos estado siempre", y que esa eventual crisis no puede ser utilizada con finalidades políticas en medio de la campaña electoral. "Nuestra actitud será la de apoyar al país", afirmó.
"Cualquier crisis que ocurra va a estar fuera de la campaña electoral desde nuestro punto de vista. No tenemos que confundir los intereses electorales con los intereses superiores del país", reafirmó.
Lacalle le dijo a Vázquez que había quedado "impactado" por las respuestas del ministro de Economía, Álvaro García, la semana pasada en las comisiones de Hacienda del Senado y Diputado, cuando interrogado por legisladores de la oposición sostuvo que no había que "hacer nada" para enfrentar los efectos de la crisis internacional en Uruguay.
Pero ayer el presidente Váz-quez le brindó a Lacalle información que lo dejó más tranquilo. Lacalle dijo que se trató de "información sólida" sobre el nivel de las reservas, el endeudamiento y el comercio, entre otros puntos.
"Pero nadie puede prever lo que va a pasar. Por eso nuestra posición es que ocurra lo que ocurra, nosotros no vamos hacer caudal electoral (de la crisis) y que el país va a contar con nuestro apoyo como en el año 2002 cuando todos rodeamos al entonces presidente Jorge Batlle", señaló Lacalle.
De la reelección, el candidato de la UNA dijo que no se habló: "Hubiera sido de mala educación introducir el tema".