PATRICIA MANGO
Dos reclusas cocinan en la Cárcel de Canelones y simulan que están en un programa de televisión. Una profesora de pintura sueña con que una de las presas pinte como Picasso. Dos jóvenes inventan un chat casero.
Esas son algunas de las vivencias que contienen los 125 relatos de Anécdotas de la cárcel, escrito íntegramente por 36 reclusas de la Cárcel de Canelones, que fue presentado ayer en la Biblioteca Nacional.
"Un día se me dio por hacerme la `chef`… Juraba que tenía la cámara en la campana de la cocina, que solo estaba tapada de grasa…. La cuestión fue que se suponía que estaba saliendo en directo para la tele y bueno, ahí estaba mi compañera y yo cuando decía suavemente las verduras volaban hacia todos lados, menos a la olla…", señala el relato Chef.
En la presentación del libro se firmó un convenio que permitirá la comercialización de la publicación. Las reclusas recibirán $ 80 por cada ejemplar que se venda y la Biblioteca Nacional $ 45, para que pueda recuperar la inversión.
Lo que recaude la Biblioteca Nacional será volcado nuevamente a un proyecto cultural en el pabellón femenino informó a El País la oficial Gabriela Sáez, titular del centro penitenciario.
Escribir. La iniciativa comenzó a gestarse en 2006 en un grupo de internas que trabajaba con la ONG Emaús en plástica y arte en general. Allí se planteó la idea de escribir un libro.
Esa idea cristalizó el 16 de mayo de 2007 con una edición en fotocopias y armada manualmente, que se presentó en la sede penitenciaria.
Tiempo después un proyecto de la Biblioteca Nacional, que consistía en armar una biblioteca, concitó la atención de las internas. Había talleres semanales de literatura y los fines de semana, un escritor las visitaba. Generado este vínculo, "solicitamos que nos contactaran con editores para poder mejorar el libro", comentó Sáez. Después de algún tiempo de gestiones, la institución tomó el proyecto como propio y en mayo de 2008 el libro quedó terminado.
"Para ellas (las reclusas) fue muy emotivo verlo pronto y ver impreso el diseño que ellas crearon", dijo la jerarca en relación a la tapa que simboliza una paloma intentando romper los barrotes.
Flavia, una de las reclusas (foto) será quien presente hoy el libro. Está presa por homicidio desde hace 21 meses. El jueves ensayaba la lectura de una de sus cuatro anécdotas, que fue recogida en el tomo. Se trata de un "chat carcelario" que inventó junto a Verónica, una reclusa que ya egresó. En una página se reproduce el diálogo virtual entre ambas que simulan estar en un hotel. A modo de computadoras, usaron cuaderno y lapicera para "chatear". Con tono bromista aluden a un hotel tan seguro que tiene "222 las 24 horas" y "rejas por todos lados". Al final del cuento, la moraleja: "La imaginación, no tiene rejas".
Ahora, ya piensan en otra publicación. Flavia adelantó que el libro se llamará Historias de la cana y que en lugar de poemas y cuentos se enfocará exclusivamente a las vivencias.
En el Pabellón Femenino de la Cárcel de Canelones hay 95 reclusas. La población trepó de forma considerable desde el mes de marzo en que había 78.
El edificio de reclusión está ubicado a una cuadra de la plaza principal, de forma transversal, "detrás" de la Jefatura de Policía cuyo frente da al centro de la capital canaria. Fue precisamente la administración de Jefatura que dispuso una ampliación para intentar paliar la falta de espacio. Desde hace tiempo hay gestiones para intentar cambiarlas a un edificio más adecuado, entre otras, del diputado Esteban Pérez (MPP).