Medio centenar de jóvenes iniciaron las clases este mes en el flamante anexo de UTU en Durazno que, por primera vez, comenzó a funcionar en el local de la escuela de Tiempo Completo número 35 en el barrio Sandú al Este de la ciudad y de Ruta 5.
Se concretó así una meta largamente perseguida por vecinos y autoridades, como forma de descentralizar la actividad curricular, acortando las distancias para un importante segmento de la población, que anteriormente debía trasladarse necesariamente dos y tres kilómetros para acceder a los liceos en el corazón de la ciudad.
El hecho de que esta dependencia de la Enseñanza Técnica funcione en un edificio escolar se transforma en una experiencia inédita "por el hecho de convivir en un mismo local, la educación Primaria y la educación Media", destacaron en el acto de apertura los padres.
La puesta en marcha del proyecto enfrenta algunas dificultades, como la falta de un salón para la habilitación del aula tecnológica con material de robótica e informática, para lo cual ya se adquirió el equipamiento. La posibilidad más próxima, aunque de uso temporal, es un contenedor. Son 56 jóvenes los que integran los dos grupos que iniciaron el curso de Ciclo Básico Tecnológico que irá en horario vespertino.