La marihuana como arte y parte

| Película. En el estreno de "Pasto" hubo un debate sobre drogas con autoridades El film defiende las ventajas de la legalización; jerarcas admiten consumo recreativo pero advierten sobre adicción

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El País

ANA PAIS

"Esta es una película de ficción. No se trata, por lo tanto, de un manifiesto, un editorial o un documento científico sobre un tema alucinante y polémico. Es una aproximación parcial y lúdica, no una propuesta definitiva".

Hecha la aclaración, los directores Martín Presente (28) y Valentín Macedo (29) dan su visión durante casi una hora y media sobre la marihuana en forma de un documental-ficción, que tiene más aportes para la discusión que valor cinematográfico.

Por eso, el lunes, para el preestreno de la película Pasto, la distribuidora Buen Cine Producciones organizó un debate en la sala Libertad, el mismo lugar donde a partir de mañana se estará exhibiendo.

"Se equivocó el rubio de la película: las autoridades no vinimos a revisar para prohibir, sino a intercambiar opiniones", comenzó diciendo en su exposición Milton Romani, secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND). "El rubio" es un uruguayo radicado en Holanda que, sentado en el balcón de su casa rodeado de plantas de can-nabis, exhorta a los gobernantes uruguayos a no censurar Pasto porque "no hace apología de las drogas".

La legalización de la marihuana y por ende, del autocultivo, es el eje central de la película que discurre entre Uruguay y Holanda, con fragmentos actuados y testimonios. Despenalizar la venta se plantea como la forma de evitar el contacto de los usuarios de drogas con el narcotráfico y la entrada a la ilegalidad. Así se evitaría, según Pasto, una contradicción con el derecho al consumo que la legislación concede.

"Hay un derecho inalienable de los consumidores recreativos que creo hay que preservar. Pero dentro de la complejidad del problema están los consumidores y los contextos socioculturales problemáticos, donde se anidan otro tipo de consumos", sostuvo Romani.

En la película hay una escena en que un joven va a un complejo de viviendas para comprar un "ladrillo" y se cruza con otro cliente apodado "El Pasta", que lleva una televisión como forma de pago.

Para otra de las invitadas al debate, Susana Grunbaum, directora ejecutiva del Portal Amarillo, "legalizar el cultivo es un paso que hay que dar. Pero en mi percepción el problema no está ahí, sino en la distancia enorme que hay entre el consumo recreativo y el problemático". El tema de la adicción no se aborda en la película, dijo, pero sí debe estar en foros como ese, donde también estaban participando representantes de la juventud del Partido Socialista y de la Vertiente Artiguista.

Sobre los militantes, Grunbaum sostuvo que se lamenta de "cómo dan la sensación de sólo estar pensando: `déjenme consumir porque tengo el derecho`. Legalizando hay una cantidad de problemas que van a disminuir, pero otros que no. Hay que dar un paso más para poder pensar qué pasa con las personas que terminan en un consumo problemático y no en el uso recreativo, que es aceptar los estados alterados de la mente".

La directora del Portal Amarillo, donde se atienden más de 300 personas con problemas de adicción por semana, fue interrumpida por un espectador que agregó las motivaciones religiosas y espirituales para buscar los efectos de la marihuana. "Cinco mil años de consumo de cannabis en el mundo, cientos de generaciones, una planta sagrada que consumía Buda, ¿y venimos nosotros a prohibirla?", continuó enfáticamente desde su asiento Danilo Antón, autor del libro Pueblos, drogas y serpientes.

En Pasto, sin embargo, el consumo es pagano. Un padre de familia que fuma porro para quitarse las preocupaciones de una estresante jornada laboral y un "cheto" que compra para agrandarse delante de su amigo -aunque le venden pasto sin que jamás lo note-, son dos de los personajes ficticios de la película. Entre los testimonios está un joven que vive en Holanda y cuenta orgulloso: "Vendo droga, pago mis impuestos y tengo seguridad social".

Lejos se encuentran estas visiones incluidas por Presente y Macedo en su película, de las presentadas por el director José Padilha en Tropa de élite. El controversial film sobre el Batallón de Operaciones Policiales Especiales, el famoso "Bope", plantea que el consumidor es tan culpable de los crímenes del tráfico de drogas como el propio narco.

"Uruguay mantiene una posición crítica con respecto a la legislación internacional", dijo Romani en el debate. "A Jorge Vázquez (presidente de la JND) y a mí nos llenaron la cara de dedos el año pasado en la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas porque defendimos nada más y nada menos que un texto de declaración de debida integración de los sistemas de derechos humanos con las políticas de fiscalización de drogas", explicó.

En el texto se proponía abolir la pena de muerte por temas relacionados a las drogas, establecer penas proporcionales en relación al daño causado y recordaba la Declaración de Derecho de los Pueblos Indígenas. Lo más transgresor que planteaba Uruguay, como uno de los 53 integrantes de este organismo que define la estrategia mundial en drogas, fue sobre el "desarrollo alternativo": "Uruguay afirma una redefinicion del mismo que ponga los énfasis en un desarrollo integral y sostenible de los pueblos que garantice una salida económica y social real para los países productores", explica un comunicado enviado en su momento por Romani. El proyecto fue resistido por Estados Unidos, Rusia y Cuba, pero finalmente se votó con muchas enmiendas.

CINE. "Lo suyo no es una película, sino un video", es una de las críticas que ya han recibido los directores por parte de colegas y amigos. Egresados de la Escuela de Cine del Uruguay y, en el caso de Macedo, de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, los jóvenes sabían que recibirían críticas técnicas "y son las que menos" les importan, dijo Macedo a El País.

Cambios en el formato de la pantalla o en la intensidad del volumen, planos en que se ve la sombra del camarógrafo o donde la cámara golpea a la planta de cannabis en un intento de primerísimo primer plano. "Queremos demostrar que aunque la película tenga dos o tres planos oscuros y alguno en que no se escucha bien, igual transmite el mensaje. Prevaleció la idea y el testimonio, no el purismo", contó Presente.

Y Macedo agregó: "Hay desprolijidades que podríamos haber sacado, pero que dejamos. Es frescura que íbamos perdiendo si la seguíamos puliendo para contentar al establishment de la imagen. La película abre el debate también sobre el cine como arte o industria, entretenimiento o expresión".

De hecho, a ninguno de los espectadores del preestreno pareció importarle las interferencias por el sonido ambiente en las entrevistas al aire libre o los planos que "cortaban" a la mitad un rostro. Hasta el inglés charrúa de Macedo al preguntarle a un holandés qué opinaba de la legalización de la marihuana, fue un momento anecdótico del film que causó risas, pero no quitó seriedad al discurso.

De Punta a Amsterdam

Pasto fue dirigida por Martín Presente y Valentín Macedo, y escrita por ellos dos junto a Mariano De León.

Las escenas fueron grabadas entre 2004 y 2008, en Maldonado, Montevideo y Amsterdam, aunque jamás se indica el lugar. Para los directores lo importante no es el sitio específico sino contar historias y marcar contrastes, dijeron.

Los testimonios fueron recogidos en las calles de las diferentes ciudades de forma espontánea. En la edición incluso se incluyeron personas que dijeron que no iban a hablar del tema o que directamente taparon la cámara. No opinan personas reconocidas ni técnicos en la temática. El documental ficción es promocionado como la primera película producida enteramente en el interior del país. Según los directores, buscaron romper con la estigmatización de los usuarios de marihuana como criminales usando a Punta del Este como escenario (foto) e imágenes de holandeses "que podrían ser modelos" fumando porro.

Aunque no se propone como "un documento científico", la película aborda temas como los dos sexos de la planta de cannabis o la forma en que se cosecha para después fumar las flores u hojas.

El libro Historia de las drogas de Antonio Escohotado aparece de forma reiterada.

Solicitan a EE.UU. que revea política "represiva"

"Tras 30 años de políticas represivas para el combate del narcotráfico y el intento de terminar con el consumo de drogas, ante el cual somos claros, es nocivo para los individuos y la sociedad, el único resultado es negativo: aumentó el consumo, la venta y los delitos relacionados con ese flagelo", dijo el ex presidente brasileño Henrique Cardoso a ANSA ayer.

Junto al ex mandatario de Colombia César Gaviria y al de México Ernesto Zedillo, presiden la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia que solicitará al nuevo gobierno de Estados Unidos que revalúe su política "represiva" sobre los estupefacientes.

A su vez, la comisión se manifestó a favor de la despenalización del "porte y uso personal" de la marihuana, tal como figura en la legislación uruguaya, y sugirió a los gobiernos que traten el consumo como "una cuestión de salud pública".

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