ANDRÉS LÓPEZ REILLY
La Intendencia de Montevideo estudia la posibilidad de implantar un tren eléctrico en Avenida Italia. Otra idea para una vía en la que se han descartado millonarias iniciativas de modernización y donde Solo Bus sigue sin conformar a los comerciantes.
Tras descartar el proyecto de "vía rápida" presentado por el grupo inversor Eurnekian, delimitar vías preferenciales para ómnibus junto al cordón de la vereda -que han provocado enfrentamientos con comerciantes y vecinos- y manejar públicamente la posibilidad de hacer una senda exclusiva para el transporte colectivo por el cantero central, la Intendencia maneja ahora un proyecto para introducir un tren eléctrico en Avenida Italia.
Según informaron fuentes municipales a El País, la administración envió en días pasados cartas a las embajadas de Francia y China solicitando apoyo económico para realizar la iniciativa.
La idea, que podía parecer inédita hace tan solo una semana, comienza a tomar cuerpo luego que el pasado jueves el edil oficialista Pablo González presentara una iniciativa para volver a utilizar la energía eléctrica para el transporte de pasajeros a lo largo de la avenida 18 de Julio.
González recordó que este sistema de transporte público no contaminante existe en otras partes del mundo y aseguró que su propuesta es viable para la capital.
Según un informe que presentó el edil del Frente Amplio, los urbanistas coinciden en que las vías de tránsito deben estar repartidas equitativamente entre transporte público, privado y peatones.
González entiende que "en una vía de 18 metros de ancho (una avenida de dos carriles de 3.5 metros, líneas de estacionamiento de 2,50 metros y aceras de 3 metros) es perfectamente viable introducir el tranvía con una afectación a la superficie de peatones del tan solo 50 centímetros, dado que la plataforma tranviaria de vía doble ocupa solo 6,5 metros de ancho, o incluso 6 metros si se usa el cableado atirantado en los edificios".
El edil señaló a El País que "la inversión en todo 18 de julio no superaría los US$ 40 millones" y sugirió la participación de un clúster integrado por las empresas de transporte que prestan servicios en la principal avenida de Montevideo. "Es una inversión blindada, ya que la rentabilidad es alta, teniendo en cuenta el número de usuarios potenciales y la no existencia de competencia", advirtió.
En el caso de Avenida Italia, el espacio disponible para hacer una vía férrea y una plataforma de pasajeros es aun mayor, por cuanto es posible intervenir el cantero central, algo que se ha manejado públicamente, pensando en el mejoramiento del transporte colectivo de pasajeros.
CARRIL CENTRAL. Sobre fines del año pasado, la Comisión de Movilidad Urbana de la Junta Departamental aprobó adelantar la construcción del carril central para ómnibus de Avenida Italia que, en los planes de la Intendencia, estaba previsto hacerse entre 2012 y 2013.
Los comerciantes movilizados de la avenida varias veces señalaron que el carril Solo Bus, que se colocó junto al cordón de la vereda, era una medida en extremo radical -además de perjudicial-, tomando en cuenta que se trataría de una senda "provisoria", ya que se había anunciado que los ómnibus circularían por el centro de la avenida.
El Partido Nacional propuso que la construcción de la senda exclusiva para ómnibus sobre el cantero se financie mediante el cobro de un "peaje sombra". Pero la Intendencia pretende obtener un préstamo del BID para hacer la obra.
Ni bien ganó las elecciones municipales, la intendenta Ana Olivera descartó un proyecto propuesto por el grupo inversor Eurnekian para la avenida -de un carril centralizado con peaje sombra- por entender que podía segregar entre "ricos y pobres". En este caso, se trataba de un carril en el que también podían circular automóviles particulares, prácticamente sin detenerse. Eurnekian proponía una inversión de US$ 130 millones y una obra colosal, que permitiera unir el arroyo Carrasco y Tres Cruces en nueve minutos de automóvil.