NUEVO BERLÍN | DANIEL ROJAS
La creciente del río Uruguay, está causando perjuicios de todo tipo. Frente a la localidad de Nuevo Berlín, las islas han quedado sumergidas, obligando a quienes viven allí a despojarse de sus pertenencias y a refugiarse en tierra firme hasta que la situación vuelva a la normalidad.
El jueves de tarde, Prefectura trasladó a Julio Silva, el último isleño en abandonar su campamento en isla Filomena.
En muchos casos perdieron los pocos animales que crían para subsistir, como cerdos o gallinas y en estos días, la pequeña localidad de Río Negro, observa un desesperado trabajo de apicultores que van y vienen en diferentes embarcaciones, intentando rescatar las colmenas instaladas en esos lugares.
Gastón Rivero es uno de los apicultores que se encontraba en la costa revisando las colmenas, mientras lamentaba lo sucedido. "La gente de las islas trajo todo para acá, pero la mayoría ha perdido una considerable cantidad de cajones", expresó mientras intentaba encender el ahumador para "tranquilizar", a las inquietas abejas, que abandonaron intempestivamente su hábitat.
Se estima que hay unas 1.000 colmenas y 4.000 cajones cazadores de núcleos (enjambres), actividad que en la zona es realmente significativa. Un enjambre cuesta entre US$ 18 US$ 22, mientras que una colmena está cotizada en US$ 75. Las pérdidas son cuantiosas.
En Nuevo Berlín, no menos de 80 familias, viven de la apicultura, uno de los principales rubros económicos en los que se sustenta la comunidad.
Hasta el viernes hubo más de 600 cajones depositados en 300 metros de costa.
"Sólo mi hermano perdió unas 40 colmenas y más de 100 cajones cazadores de enjambres", dice Gastón y agrega que en Nuevo Berlín "hay muchos que se están agarrando la cabeza, porque cuando el río creció no dio tiempo a nada". Y también están los visitantes no deseados: una enorme cantidad de víboras, arañas y roedores.
Otros animales ven afectadas sus costumbres: jabalíes que ingresan a chacras y praderas y causan destrozos; en San Javier, niños corrieron en bicicleta a un ciervo hembra, que "perdido" apareció en la plaza Libertad, en pleno centro de la localidad.