La comezón de 75° año

Horacio Varoli

Se conocieron en 1928 y se casaron ante el juez en 1929. Llevan juntos algo más que una vida. Aquella unión de dos trajo consigo a muchos otros. Para ser exactos a 66 descendientes directos entre hijos, nietos y demás.

Don Emilio Ferreira Techera, de 97 años, y doña Julia López Castro, de 99, tuvieron doce hijos, diez de los cuales viven y son los responsables de que el clan se haya agrandado con 23 nietos, 27 bisnietos y 6 tataranietos.

Emilio y Julia decidieron de común acuerdo consagrar ese matrimonio en el santo sacramento del matrimonio religioso. "Nos llevó nuestro tiempo. Pero lo hicimos de común acuerdo, como todo lo que hacemos", dijo ella, una feminista sin tiempo.

El escenario es la Capillita de Aceguá, fronteriza localidad donde han vivido toda su vida. La santa misa —como corresponde al límite geográfico— se oficia en español y portugués.

Cuando le preguntan a ella qué han hecho de bien para llegar a estos 75 años juntos, Julia tiene una buena razón: "el aguante", dice y agrega: "Y tampoco separarse por mucho tiempo en forma innecesaria. Hacemos todo juntos".

La misa fue oficiada por el Padre Thomas Toal. Luego, los recién casados, don Emilio y doña "China" -como le dicen a Julia sus amigos— saludaron en el atrio. Faltaba más. Después de los saludos y el arroz, llegó la fiesta con vals y todo.

Fue un baile con coreógrafos experimentados. El hijo mayor de la pareja tiene 74 años y el nieto ya pasó los 50. Los bisnietos empiezan a contarse desde el que tienen 15 años y hay tataranietos de cinco años para abajo, el menor de los cuales tiene apenas dos semanas y ya puede distinguir a su numerosa familia en brazos de sus padres.

Fue una fiesta muy esperada por todos. Algunos familiares de la pareja residen en los Estados Unidos y no pudieron venir al gran acontecimiento.

Al menos llegó en representación de esta parte extranjera de la familia Shatila Arap, bisnieta de Emilio y China.

"Vine de New Jersey donde trabajo como mesera en un restaurante y me muero de ganas de volver. Aunque allá el nivel de vida es diferente, tenés todo pero no tenés nada", sentenció la bella joven de 19 años.

Don Emilio recorrió todas las mesas del amplio local saludando a todos y cada uno de los asistentes. Los padrinos de la boda fueron Tancredo Porto y Mary Tavares por el novio y "Rubio" Almeida con su esposa Albita por la novia. Y aunque ya han sido felices por muchas décadas, no se perdieron la oportunidad de comer perdices. Enhorabuena.

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