LA BARRA | MARCELO GALLARDO
Un centenar de vecinos del barrio El Tesoro de La Barra amenaza con denunciar al alcalde de San Carlos por omisión a sus deberes de funcionario público por los ruidos causados por los boliches nocturnos del lugar.
Es imposible dormir y están cansados de denunciar una y otra vez los ruidos generados por dos boliches ubicados sobre la calle "Don Pepe Carballo" entre las calles 14 y 15, según dijo a El País, Edgardo Landabure.
Los denunciantes se reunieron con el alcalde de San Carlos, Gregorio Quintana.
"El alcalde nos informó que la normativa aplica un sistema de progresión geométrica en los valores de las multas. Una primera por dos Unidades Reajustables, la siguiente 4, luego 8, 16, hasta llegar al máximo, 128 unidades reajustables. Recién ahí se pueden aplicar clausuras. Nosotros le advertimos que vamos a llegar hasta las últimas consecuencias, incluso presentando una denuncia por omisión a los deberes de funcionario público. Acá no se puede dormir y la gente ya está cansada", advirtió Landabure.
Durante todo el verano, los vecinos formularon quejas a la alcaldía de San Carlos, con jurisdicción en la zona hasta que el jueves 26 de enero formalizaron una denuncia escrita firmada por 100 residentes del lugar.
"Dichos comercios hacen sonar la música a volúmenes ilegales, excediendo los decibeles permitidos, sin contención acústica adecuada para la zona residencial que los circunda. Prueba de ello es el acta de inspección municipal Nº 1099 labrada en fecha 25/01/12, a las 03:25 constatando 61 decibeles en el dormitorio de uno de los departamentos del edificio Delamar, frente a estos locales", sostuvo la denuncia a la que accedió El País.
"Dichos ruidos ilegales causan daños y perjuicios en nuestra salud impidiendo el normal descanso. Asimismo ha impedido el alquiler de los departamentos y la realización de varias compra-ventas. Asimismo (...) observamos falta de controles municipales y policiales a la salida de estos locales, a los jóvenes se los ve evidentemente alcoholizados, frente a nuestras viviendas, peleando, a los gritos, insultando y orinando nuestras fachadas y teniendo sexo en la calle, lo que atenta contra la moral y las buenas costumbres", agregó la nota.