El caso del catequista del colegio Clara Jackson acusado en septiembre de 2010 por presunto abuso sexual a seis niñas de entre 5 y 8 años, fue archivado por la jueza actuante. El acusado, ahora absuelto, prepara acciones legales contra padres.
Después de 17 meses de iniciado el juicio contra el catequista docente del Clara Jackson -por presunto abuso sexual a seis niñas del colegio en septiembre de 2010- la jueza Graciela Eustachio notificó ayer a las partes que el acusado era declarado inocente y, en consecuencia, archivó el caso.
"Yo entiendo, de las extensísimas pruebas y testimonios recabados durante todo este tiempo, que el catequista tenía una especial relación con sus alumnos, una demostración exacerbada de amor hacia los niños y si bien puede ser que se hayan dado ciertas caricias inapropiadas que fueron interpretadas como actos ilícitos, esta persona no tuvo nunca la voluntad consciente de estar cometiendo un delito".
Con estas palabras, la fiscal del caso, Dora Domenech, explicó a El País las razones por las que entendió que el catequista no era culpable.
"Los fundamentos en los que me basé son estrictamente jurídicos. No me limité a la objetividad de los hechos, sino al elemento subjetivo, que en este caso el presunto delito por el cual se hizo la denuncia se incrimina a título de dolo. Y entiendo que no hubo dolo", continuó Domenech.
Declarado absuelto de culpa, la defensa del docente tiene previsto ahora iniciar acciones legales contra los padres de los menores involucrados. "Voy a tomar acciones civiles y penales. Pero primero, con expediente en mano, voy a hacer un estudio exhaustivo del mismo y ahí voy a resolver las implicancias civiles, además de los posibles delitos de difamación e injurias y voy a evaluar las responsabilidades que tiene cada padre con respecto a la patria potestad de sus hijos menores", afirmó a El País Inés Massiotti, la abogada del docente.
En total, fueron seis las denuncias que el catequista Javier Caballero (37) recibió en septiembre del año 2010. En ese entonces fue detenido y tras declarar, la jueza Graciela Eustachio, al frente del caso, decidió dejarlo en libertad bajo presumario, mientras seguía la investigación. En una entrevista que publicó El País en septiembre del año pasado, todavía en pleno proceso judicial, el docente declaró que los padres habían inducido a sus hijos a mentir y advirtió que "motivos personales" de la madre de una de las niñas pudieron haber sido la causa que condujo a la cadena de denuncias.
"Los niños no mintieron. Fueron los padres los que los indujeron a eso. Las pericias de las niñas dicen que estas fueron inducidas a declarar lo que declararon y las psicólogas que estuvieron a cargo aconsejaron no seguir con las sesiones. Está clarísimo que la cuestión no viene por el lado de ellos, sino de los padres", afirmaba en su momento Caballero.
Consultado por El País ayer, el catequista dijo que ahora viene una instancia judicial. "Estaba esperando esto desde hace muchísimo tiempo. Me sentí muy tranquilo con el fallo. Una cosa es que yo diga e insista en que soy inocente, pero otra cosa es que, después de todo lo que pasé, lo diga la Justicia y con fundamentos. Este fue un proceso muy largo, se citó a todo el mundo a declarar. Sé que me arruinaron la vida y eso ahora se verá en cuestiones legales", enfatizó Caballero.
El catequista se desempeñó como empleado del Clara Jackson durante 16 años y otros 11 años en el colegio Santo Domingo. Pero a raíz de las denuncias presentó la renuncia. Desde el colegio Clara Jackson, consultados sobre la situación se limitaron a decir que no estaban al tanto del fallo judicial.
PROTAGONISTAS
Fiscal: "Es muy difícil analizar este caso de forma objetiva"
Es difícil analizar este caso objetivamente. Si se lo mira objetivamente entiendo que hubo sí ciertos episodios de ciertas caricias inapropiadas. Pero no constituye elemento suficiente para atribuir un delito. Entiendo que falta el elemento subjetivo, es decir la voluntad y conciencia de parte del indagado de estar cometiendo un ilícito. Yo creo que el hombre lo que hacía era una demostración exacerbada de sus sentimientos de cariño hacia los niños. En mis fundamentos para solicitar el archivo invoqué varias declaraciones testimoniales que avalan la decisión, en cuanto a la forma de actuar de este hombre que durante muchísimos años fue apreciado y muy valorado como docente y entendí que no había mérito suficiente entonces como para pedir un procesamiento. No había dolo ni intención".
Caballero: "La pasé muy mal durante todo este tiempo"
Sentí mucha tranquilidad con el fallo judicial. Estaba esperando esto hace muchísimo tiempo. Una cosa es que yo diga e insista en que soy inocente, pero otra cosa es que lo diga la Justicia y con fundamentos. Este fue un proceso muy largo, se citó a todo el mundo a declarar y eso me deja más tranquilo aun. Sé que me arruinaron la vida. No soy el mismo que era antes y perdí todo lo que me gustaba hacer. No volvería a trabajar con niños. No me voy a exponer de nuevo, por más que sea mi vocación. Hay cosas que por los golpes las tenés que cambiar. No quiero hablar del colegio Clara Jackson ni de los padres involucrados. Eso se verá ahora en cuestiones legales. Pero me arruinaron la vida. Más allá de la alegría por el dictamen de la Justicia las cosas que a uno le quedan adentro no se arreglan con un dictamen. La pasé muy mal en este tiempo".