Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.
Por Pablo Mendez
Las consecuencias del escándalo protagonizado por la corredora de bolsa Custodia de Valores Mobiliarios (CVM), golpeó la vida de una pareja que buscaba asegurar el futuro de uno de sus hijos.
La empresa, junto a United Brokers, era señalada por perder aproximadamente US$ 100 millones de inversiones de sus clientes; un hecho que llevó a su intervención el 5 de julio de 2022.
Un mes después, sus autoridades -Sara Goldring, Martín Cukier y Daniel Cukier- fueron desplazadas; y sobre enero de este año el Banco Central del Uruguay resolvió disolver y liquidar la empresa.
Por el camino quedaron las ilusiones de la pareja, que hoy inicia acciones legales para conocer qué sucedió con su inversión. Un monto que supera el millón de dólares.
Manutención
Daniela y Adrián, quienes prefieren reservar su identidad, se acercaron a la corredora a través de una amiga de la pareja de más de 40 años: Sara Goldring.
Así lo relata Ana Irabedra, abogada defensora de la pareja, quien señala además que Goldring sabía del objetivo tras la inversión de sus defendidos.
“Desde el principio y haciendo un voto de confianza, mis clientes le comentaron a la corredora que el dinero asociado a su cuenta era para asegurar el futuro de su hijo que tenía un discapacidad”.
El plan de ambos era asegurar un dinero para que su hijo de 33 años pudiera tener un futuro asegurado, pero además que no genere una carga en la vida de su segundo hijo.
“La discapacidad de este hijo es severa y el dinero le iba a permitir a sus padres una tranquilidad, sobre todo cuando no estén”, explica Irabedra.
Hasta abril de 2022, era la estrategia perfecta, ya que un estado de cuenta recibido ese mes reflejaba un panorama positivo.
A partir de mayo de 2022, comenzó el declive. Ese mes no se recibió reporte del estado de cuenta, se bloquearon los ingresos con los que contaba la pareja y esta situación se mantuvo hasta diciembre de 2022.
El día 28 de este mes, recibieron la información de que su cuenta -que contenía dinero en efectivo y títulos de valor- estaba en números negativos.
Los movimientos realizados con su dinero no fueron informados por la empresa, pero tampoco por el Banco Central del Uruguay, una vez que intervinieron la firma. Solo conocieron la irrisoria información de que “debían dinero” y tal motivo generó que reforzaran su convicción de promover las acciones legales
Petitorio
Hoy en día, los damnificados buscan una respuesta, por la que logren conocer qué sucedió con el dinero y cómo se llegó a la fotografía que le informaron en diciembre de 2022.
“Vamos a reiterar el pedido de información, porque mis clientes perdieron el rastro de más de un millón de dólares, entre abril y diciembre de año pasado”, dijo la defensora.
Esta vez, la abogada solicitó asesoramiento a un profesional de la contaduría para que la información que se brinde tenga el mayor detalle posible.
“Pedimos un informe contable sobre todas las operaciones desde 2020 hasta hoy con el dinero del matrimonio; se informe quienes operaron en Uruguay y en el exterior; y a esto se sumarán los elementos que por ley están obligados a brindarnos las corredoras de bolsa”, anotó.
Daniela y Adrián cuestionan a Goldring, porque ella sabía que el dinero era para su hijo. “Ella nos hablaba de mejoras y nos mencionaba la cuenta como la de ‘su hijo’; entonces, duele”, dice Adrián. De todas formas, ambos saben que CVM tenía más personas involucradas, por lo que Daniela refuerza el mensaje englobando que “el cinismo de quienes manejaban el dinero es doloroso”. Ambos entienden que se puede perder dinero en la bolsa, pero en este caso realizaron “operaciones riesgosas que fueron ocultadas”. Esta es la visión de Adrián que no disimula su consternación con la situación. Para él se trató de una operación que nadie esperaba, de quien nadie esperaba. “Lo que hoy queremos saber es qué hicieron, para recuperar lo que teníamos”, concluyó el afectado.