El Juzgado Letrado de quinto Turno de Tacuarembó condenó a una exfuncionaria de una comisaria de ese departamento a tres años de prisión, en régimen de libertad vigilada, por reiterados delitos de estafa especialmente agravados. Además, se la condenó a pagar una multa valuada en 500 UR, que se traduce en un monto de $ 789.785.
Se trata del caso que salió a la luz a principios de 2022, cuando la condenada desvió a su cuenta bancaria $ 4.300.000 desde el organismo para el que trabajaba.
La mujer realizó estas maniobras desde 2017 hasta 2020, año en el que, tras el relevo del subjefe del departamento, se extremaron los controles contables. Este cambio generó un control de expedientes donde se descubrió que la encargada del área contable -en aquel momento de licencia extraordinaria- transfería fondos públicos a su cuenta bancaria.
Sin embargo, en marzo de 2022 la funcionaria volvió a transferirse fondos y fue allí donde un compañero de área detectó su accionar.
Según informó El País en aquel momento, al tomar conocimiento del hecho, se le inició un sumario administrativo a la trabajadora con separación del cargo y retención de haberes. En paralelo, la Fiscalía dispuso la detención y conducción de la funcionaria a sede judicial, donde se determinó la formalización de la investigación por la presunta comisión de reiterados delitos de fraude especialmente agravado.
De los tres años de pena que hoy recaen sobre la mujer, 12 meses serán cumplidos en arresto domiciliario total. Otros 12 con domiciliaria nocturna y el resto estipulando residencia bajo la obrita de OSLA y presentándose una vez por semana en Comisaría.