Así es como un prostíbulo clandestino captaba mujeres en Montevideo para explotarlas

Patrullero de Policía
Patrullero de Policía.
Foto: Ministerio del Interior

TRÁFICO SEXUAL

Fiscalía detalló cómo dos hombres, ahora imputados, empleaban diferentes maniobras para atraer jóvenes. Los métodos incluían una oferta de trabajo y un curso de fotografía.

El Ministerio del Interior informó días atrás que la Interpol desbarató un prostíbulo clandestino que funcionaba en el barrio Bella Vista, donde se presume se podría haber explotado a más de 20 mujeres. Este jueves, Fiscalía publicó la solicitud de formalización y control de detención de los ahora imputados, que contiene varios detalles del caso, incluyendo cómo los involucrados captaban a sus víctimas.

Las mujeres eran captadas por los dos hombres que ahora están imputados, "quienes mediante ofrecimiento u engaño, promueven a estas a ejercer la prostitución, explotándolas, cobrándoles comisión por cada cliente, por el uso de las instalaciones, multas por inasistencias o llegadas tardes, impartiéndoles directivas de los servicios que prestan, así como de horarios y demás", indicó Fiscalía.

El documento informó que "la captación de las chicas" se realizaba "en varias etapas, en primer lugar se publican en diferentes paginas la 'oferta de trabajo'". "Se establece un contacto telefónico inicial, en el cual se les explica a las mujeres, en qué consiste el trabajo que ellos denominan 'apartamento privado', intentando captarlas, a fin de que estas concurran a una entrevista personal con ellos", señaló el organismo. 

 La Fiscalía destacó que en los ofrecimiento de trabajo las publicaciones no estaban "claramente redactadas, refiriéndose únicamente a un trabajo en 'apartamento privado'". Esto "provoca que algunas mujeres se postulen por la necesidad de conseguir trabajo, y una vez realizado el contacto telefónico, estos intentan lograr el convencimiento mediante persuasión; surgiendo de la investigación que algunas de ellas se iniciaron en el trabajo sexual a raíz del ofrecimiento de los imputados", aseguró. 

Otro método que utilizaban era el ofrecimiento de cursos de fotografía a través de una red social y una plataforma de ofertas laborales. Una tercera maniobra de los imputados era hacerse pasar por mujeres en redes y foros de sexualidad, "a fin de hacer creer que son un grupo de amigas que comparten un apartamento privado; ocultando que detrás de ello hay una organización entre ambos imputados".

"Es de destacar que cuando se realiza la captación, no se les pregunta su edad (a las víctimas), ni tampoco se le pide que lleven a la entrevista personal documento alguno, ni exámenes médicos, ni carné de trabajadora sexual, por lo que se presume que podrían también emplear menores de edad, debiendo indicarse que en varias escuchas, surgen de las conversaciones telefónicas mantenidas entre los implicados, que refieren a contratar chicas más jóvenes", indicó.

De las escuchas telefónicas también surgió que una de las mujeres era quien atendía a las llamadas de las futuras víctimas. Si la mujer que llamaba se negaba a aceptar el trabajo o concretar algo, uno de los imputados se ponía al teléfono y les explicaba que podían ganar unos $4.000 por día y entre $ 60.000 y $ 100.000 mensuales.

Las ganancias

Fiscalía estableció que "ambos imputados captan a las mujeres, utilizando en la mayor parte de los casos, el engaño como medio, explotándolas sexual y clandestinamente, contando con un apartamento a esos efectos, donde las mismas prestan servicios sexuales a clientes, cobrando los imputados porcentaje por cada cliente, y multas por inasistencias injustificadas o llegadas tarde, debiendo abonar también las mujeres por el uso de las instalaciones".

"Así es que cada 'pase' -cuando la chica se ocupa con un cliente ya sea 15 minutos, media o una hora- les reporta a ellos $ 500 de ganancia; mientras que las llegadas tardes, y las ausencias injustificadas les reporta entre $ 500 y $ 1.000. Las salidas a 'ocuparse' en hoteles fuera del apartamento, les da una ganancia de $ 500 por el traslado más un plus por ser el lugar fuera del apartamento", argumentó Fiscalía.

También apuntó que "los clientes (del prostíbulo) son de los dueños del negocio y no de las mujeres que trabajan en el lugar".

Asimismo, destacó que "cuando el servicio se realiza fuera del apartamento indicando, las mujeres deben abonar a los imputados un plus de comisión, así como por el traslado en el vehículo hacia el lugar".

El allanamiento

Cuando efectivos policiales allanaron el prostíbulo clandestino, encontraron a uno de los imputados en la primera habitación del apartamento, sentado frente a una computadora, con una bolsa que contenía un revólver a su lado. En las habitaciones contiguas vieron un estudio fotográfico, donde se tomaban las fotos a las mujeres para luego subirlas online.

"En el lugar también había tres habitaciones con cama doble a fin de que se 'ocupen' las jóvenes con sus clientes; y se observó ropa en general y ropa interior, calzados, planchitas de pelo, cosmética, etcétera, alusivo al trabajo sexual (y) $ 8.396", señaló el organismo. 

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