Días después de que la central sindical se definiera a favor de la continuidad de la izquierda en el gobierno, su coordinador y a la vez dirigente del Partido Comunista, Juan Castillo, anunció que no estará en los lugares "salibles" de la plancha al Senado en las próximas elecciones por razones personales pero también estratégicas.
"Objetivamente puedo influir más desde el movimiento sindical para la defensa de los trabajadores que lo que podría hacer en idénticas características en el Parlamento", explicó a El País.
Castillo sostuvo que siempre toma decisiones mirando todo el espectro político y gremial en que se mueve. "Cada vez que hago o digo algo, evalúo pensando para todos lados," dijo.
Asumió que existe una suerte de escuela de militancia que comienza en los gremios y agrupamientos sociales y culmina con una banca parlamentaria.
"Hay un proceso de aprendizaje, los blancos y los colorados se alarman porque hay muchos ex dirigentes sindicales en el Parlamento, pero no se extrañan de que ellos salieron de organizaciones empresariales y sociales de distinto tipo", indicó.
Castillo es hoy titular de la banca que ocupa Eduardo Lorier y es, además, suplente del diputado Doreen Ibarra. En esta legislatura Castillo ha ocupado esa banca en muy pocas ocasiones.
Supone que aparecerá en las futuras listas del PCU, pero en lugares muy lejanos a los puestos de relevancia.
Suplencias. El Partido Comunista usó el sistema de suplencias con sus dirigentes sindicales en ocasión de votar leyes clave para el actual gobierno. Una fue a favor de la ley del Sistema Nacional Integrado de Salud, con la presencia del dirigente Jorge Bermúdez, y la otra en contra de la ley de Educación, cuando actuó Alicia Pintos.