RIVERA | FREDDY FERNANDEZ
El jefe de Policía de Rivera, Insp. Ppal. Angel Fiordelmondo presentará renuncia con "carácter indeclinable" al cargo que el Poder Ejecutivo le confió hace diez días. La drástica decisión es consecuencia de una serie de acusaciones que circulan desde el momento que lo designaron.
Fuentes cercanas al jerarca, explicaron a El País, que Fiordelmondo, el pasado viernes tras reunirse con el ministro del Interior, se retiró del lugar insatisfecho, en el entendido que no había recibido "el apoyo y respaldo" que creía merecer, tras "36 años de servicio, con un legajo impecable".
Los informantes explicaron que Fiordelmondo, consideró que "no podía exponer a su familia a una situación incomoda", a menos que "desde el Ministerio se dieran señales claras de que la promesa de llevar adelante una gestión profesional y honesta, era algo más que un discurso".
El hasta ahora titular de la Jefatura de Policía, presentó el viernes al ministro el "plan estratégico" que incluye la firme voluntad de "cumplir con la ley que establece acciones claras en el combate al consumo de alcohol en la vía pública".
En ese sentido, se destaca, la intención de poner en práctica en las próximas horas, el test de espirometría a todos aquellos que conduzcan rodados, fundamentalmente los fines de semana, oportunidad en que riverenses y santanenses dan "varias vueltas por avenida Sarandí, consumiendo whisky; cerveza y otras bebidas, con alta graduación alcohólica".
El plan estratégico, incluía la solicitud de exámenes de ADN a unos 30 policías (medida que se viene implementando) con la intención de cotejar los resultados con la información genética recabada en el cadáver de la infortunada Sheila López, asesinada el 11 de febrero de 1997, crimen, que aún sigue sin aclarar.
En su carta renuncia, el veterano policía sostiene que no puede permitir, que gratuitamente, intenten sembrar dudas, "dañando la moral" y consecuentemente, incidan en la gestión, erosionando la capacidad de mando.
Desde su nombramiento, el jerarca había quedado atrapado en una serie de rumores y acusaciones, que le atribuían vinculación con "la mafia del contrabando de cigarros" que en diciembre del 2000 quedó al descubierto a raíz de una serie de procedimientos desarrollados en el departamento de Artigas.
En aquel entonces, Fiordelmondo no estuvo bajo sospecha, sin embargo, fue trasladado a San José, como Sub Jefe, hasta el 28 de febrero, cuando pidió pase a retiro, para asumir, "con las manos libres" la máxima responsabilidad en Rivera.
El jerarca, en la nota que entregará a los responsables de la cartera, señalará que por el bien de la institución considera oportuno dar un paso al costado.