EDUARDO BARRENECHE
La Justicia investiga si una exempleada de La Pasiva contrató a dos menores como sicarios para matar al encargado de la pizzería y no al planchero. Ayer fueron remitidos dos adolescentes por ese crimen.
"La Justicia Penal deberá determinar si hubo un encargo para matar al trabajador de la pizzería. Esa es la versión de un adulto. Pero eso no se probó en mi sede. Esa hipótesis se seguirá trabajando por el magistrado subrogante", afirmó a El País el juez de Menores de 1er Turno, Hugo Morales.
En tanto, el juez de 20º Turno, Alejandro Guido y la fiscal Adriana Costa interrogarán hoy a la exempleada de La Pasiva sindicada de haber contratado a los adolescentes para que ultimaran al encargado de La Pasiva ubicada en 8 de Octubre y Garibaldi. Esta mujer se alejó de la plantilla del local comercial enfrentada con el encargado, según señalaron a El País operadores judiciales.
En tanto, otra fuente de la investigación dijo que esa mujer dio el dato de que había plata en ese local comercial y pidió a los menores que tomaran medidas contra el encargado del mismo porque "se hizo el vivo conmigo".
A la 1 de la madrugada del sábado 12, los menores ingresaron a La Pasiva. Uno de ellos disparó un tiro a quemarropa que ultimó al planchero Gastón Hernández, de 34 años y padre de cinco niños. El otro adolescente retiró el dinero. Los delincuentes declararon que se repartieron un botín de $ 16.000 cada uno.
El adulto que oficiaba de "campana" fue remitido ayer por el juez Alejandro Guido como coautor de un homicidio especialmente agravado, y fue quien acusó a la exempleada, ahora investigada por la Justicia. Tras esas declaraciones, el juez Morales efectuó una serie de careos entre este adulto y los menores. "El adulto señala que iban por el encargado de la pizzería. Aparentemente, fue por un problema entre esta mujer que supuestamente hizo el encargo y uno de los empleados del local. Pero los menores se mantuvieron en sus declaraciones originales. Otros adultos investigados negaron que haya habido un encargo", dijo Morales. Reiteró que la contratación de los menores como sicarios la deberá aclarar la Justicia Penal. "El encargo no lo tengo probado. Sin perjuicio que el examen del expediente en la etapa final lo determine. Puede cambiarse de opinión y considerarse que hubo un encargo para dispararle a una persona. Esa hipótesis se va a seguir trabajando", explicó el magistrado.
Morales aclaró que el caso lo seguirá un juez subrogante porque hoy es su último día como magistrado de Menores. Pasará a la Justicia Laboral.
FALLO. Ayer, el magistrado le inició a uno de los menores un proceso por un homicidio especialmente agravado y a su cómplice otro como coautor de un homicidio especialmente agravado. Un tercer menor investigado quedó en libertad.
El matador del planchero Gastón Hernández estuvo internado en el Hogar Ituzaingó de Colonia Berro desde enero de 2011 y hasta noviembre de ese mismo año. Había ingresado con un proceso infraccionario por una rapiña cometida en una farmacia.
Según recordaron a El País altas fuentes policiales, en enero de este año, poco tiempo después de quedar en libertad con medidas sustitutivas, la Policía lo halló nuevamente responsable de haber participado en otra rapiña. El atraco ocurrió en un almacén de Toledo. El comercio está ubicado en ruta 33, a la altura del kilómetro 24,300.
Si bien los autores -que fueron tres- habían ingresado con el rostro cubierto, por la fisonomía, corte de pelo y vestimenta, se presumió que el joven estaba involucrado.
Un allanamiento en la casa permitió incautar la ropa que llevaba puesta en el momento del asalto. Pero un elemento fue determinante: una petaca de grapa miel que pertenecía a la dueña del local comercial y que tenía una inscripción hecha por ella y que la hacía única. Con esos elementos, la Policía consideró que había prueba suficiente para someterlo a la Justicia. Sin embargo, no fue sometido a proceso y en lugar de ello, fue entregado a los padres por la Justicia de Pando, indicaron las fuentes.
Agregaron que en 2010 se le encontró presuntamente vinculado a un asalto en Sauce, pero tampoco fue sometido a la Justicia.
VIOLENCIA. El martes 15, el menor homicida declaró a la Justicia que ultimó al planchero Hernández porque éste "se movió" y afirmó que el objetivo de la rapiña era para "comprarse ropas y otras cosas".
Otro menor, que acompañó al homicida dentro del local y retiró la plata de la caja registradora, declaró en la sede que tiraban primero para "que nos respeten" y nadie reaccione. Según operadores judiciales, el autor mostró "cierto arrepentimiento" en los interrogatorios cuando el fiscal Gustavo Zubía le preguntó si era consciente que había matado a un hombre y dejado sin padre a cinco niños. Sin embargo, el menor remitido como coautor no mostró ninguna empatía con el fallecido ni con su familia.
Zubía solicitará al magistrado que dictamine la pena máxima de cinco años al autor y al coautor del homicidio del planchero. "A veces yo pido cinco años y los jueces les dan menos", dijo a El País.
Agregó que a los dos años el defensor solicita la sustitución de la medida de privación de libertad, se le niega y al año insiste y pide salidas para visitas. "Muchas veces se fugan en esas salidas, dijo. Zubía cuestionó las penas a menores por entender que son muy benignas.
Ayer, al entender que los menores vestían ropas y calzado adquiridos con la plata robada, Zubía pidió la incautación de las prendas, pero el magistrado no hizo lugar.