PABLO MELGAR
El manejo de la ocupación del liceo de Playa Pascual y la cercanía de las elecciones del Frente Amplio terminaron por herir al sindicato de profesores (Fenapes). Ayer renunció su secretario general, José Olivera, tras chocar con los comunistas.
"Vamos a bajar la pelota, no hagamos olas hasta después de mayo", propuso el presidente de Fenapes y dirigente comunista Manuel Oroño ayer al secretario general del sindicato de profesores, José Olivera, quien de inmediato anunció que renunciaría.
Con su salida del cargo Olivera deja acéfala a la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza (CSEU) con la que la ANEP negocia las políticas educativas en términos generales; las particulares las analiza con cada gremio de los organismos desconcentrados.
La tensión interna en el Comité Ejecutivo de Fenapes se venía incrementando en los últimos meses. La gota que desbordó el vaso fue la decisión del director general de Secundaria, Juan Pedro Tinetto, de desalojar el liceo de Playa Pascual que había sido ocupado por padres y profesores.
El lunes Tinetto llamó directamente a Oroño para ofrecerle un ámbito de diálogo al tiempo que recibía una orden del Poder Ejecutivo de que solicitara al Ministerio de Trabajo el desalojo de los docentes.
Olivera consideró que la situación era "muy grave" y que era necesario convocar a una Asamblea General de Delegados (AGD) urgente para el próximo domingo 18 que definiera una movilización de fuerza para los próximos meses.
Allí Oroño le mencionó que sería "bueno" evitar inconvenientes antes de las elecciones internas del Frente Amplio que tendrán lugar el 27 de mayo. Finalmente el secretariado de Fenapes terminó resolviendo que la AGD se concrete el domingo 25 de marzo a pocos días de Semana Santa.
"Buscate otro secretario general, no los aguanto más", le espetó Olivera a Oroño. Al rato el secretario general saliente remitió una carta dirigida a Oroño, a la que accedió El País, en la que Olivera afirma que "carecemos de condiciones políticas que nos permitan conocer, analizar y actuar sobre la realidad política actual".
Además, Olivera dice que "nuestra ética no condice con la de algunos compañeros que integran el Comité Ejecutivo (de Fenapes) y el tiempo que dedicamos a la militancia".
La mayoría de Fenapes está en manos del PCU que en muchas ocasiones traslada sus disputas internas al sindicato de profesores. Oroño es del sector más moderado del Partido Comunista (PCU), alineado con la exministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi y el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo.
En la vereda de enfrente se encuentra el dirigente Pedro Balbi, que tiene a su cargo el área sindical del PCU. Balbi, de tendencia más combativa, apoya a Olivera. En esa línea está el presidente de ADES Montevideo, Emiliano Mandacen.
Los combativos del PCU tienen mucho peso en los sindicatos obreros como el de la construcción (Sunca) y de la metalúrgica (Untmra). Ambos están buscando formar un sindicato único que les daría mucha potencia en la interna del Pit-Cnt.
La salida de Olivera se mantuvo en reserva hasta para los propios dirigentes de la central. Ayer Juan Castillo lo llamó para coordinar un ámbito de diálogo con el ministro de Educación, Ricardo Ehrlich. "Hablá con tu camarada Oroño, yo no tengo nada que ver", le respondió el dirigente renunciante.
Hasta ahora Oroño se había mantenido al margen de declaraciones públicas y quien llevaba las relaciones con los medios era Olivera. Sin embargo, ayer el presidente de Fenapes salió a defender las obras que se están realizando en Secundaria. En declaraciones a Montevideo Portal dijo que tras los reclamos docentes hubo un "cambio radical" en la situación. "No sé si fue un cambio de actitud de la CND o que Secundaria logró resolver los problemas de papeles", dijo Oroño.
Anunció que "esta semana comenzaron las obras de refacción en casi todos los liceos con problemas de Montevideo, por lo que se estima que podrán empezar las clases la próxima semana", afirmó, en clara referencia a los liceos 29, 45, 48, 70, 71 y 72 de Montevideo.
OTRO PARO. Mañana viernes, el Consejo de Secundaria recibirá a una delegación de ADES, Fenapes y de los profesores de los liceos capitalinos que están con dificultades edilicias y de personal. La asamblea de ADES decidió un paro de 24 horas para ese día y una concentración en el lugar, que dependerá del encuentro del BID y las restricciones de tránsito al respecto.
ADES también resolvió denunciar ante la Inspección de Trabajo las condiciones de varios liceos y en una asamblea prevista para el 17 de abril decidirá si comienza con un paro por tiempo indeterminado
Los dirigentes Luis Martínez y Emiliano Mandacen coincidieron en evaluar como "exitosa" la adhesión lograda en el paro de ayer miércoles y en que es difícil alcanzar un acuerdo con las autoridades.
"Basta de palabras, queremos obras. Que rápidamente se pongan en obra, resuelvan problemas de azoteas y de baños obturados y clausurados", dijo Martínez a El País.
El dirigente sindical cuestionó al Codicen y a Secundaria, "que tienen la responsabilidad de hacer estas obras, pasan los años y no se resuelven". Agregó que estos organismos tienen "un problema de gestión muy fuerte" y la actitud que tienen es de que se empiece como sea, no importa cómo".
"Acá hay una política demagógica del gobierno, el Codicen y Secundaria, que quieren empezar (las clases) como sea, igual con salones que se llueven, con problemas eléctricos, sanitarios y de hacinamiento". Martínez agregó que "la inmensa mayoría de los liceos no tiene habilitación de bomberos".
"Las denuncias que hicimos hasta ahora las comprobó fehacientemente el ministerio de Trabajo" y "hay más de seis liceos que no están en condiciones de comenzar", sostuvo.
"Hace años que lo venimos planteando, no hay plan de obras ni de construcción, y hay empresas privadas que estafan al Estado", dijo Martínez. "Hay obras menores que son de fácil resolución y no se hacen".
En ese sentido mencionó el liceo número 7 de Pocitos, "que tiene una pared enorme del gimnasio suelta y a punto de derrumbarse y hasta ayer (martes) no fue un arquitecto".
Por su parte, Mandacen aseguró que hubo una "adhesión amplia de los compañeros" en el paro de ayer y que en la asamblea del 17 de abril se discutirá un paro por tiempo indeterminado.
Ades en pie de guerra: más paros
La asamblea de ADES Montevideo se reunió ayer en el local de Adeom para resolver el futuro del conflicto que mantiene con el Consejo de Secundaria desde el inicio del año lectivo.
Resolvieron hacer un paro general en Montevideo mañana viernes para presentarse en el Consejo de Secundaria. La medida afectará por segunda vez en la semana el dictado de clases.
También decidieron incrementar las denuncias sobre problemas edilicios en los liceos ante la Inspección de Trabajo. La semana pasada Fenapes presentó siete denuncias, las que determinaron que Secundaria recibiera otras tantas intimaciones del Ministerio de Trabajo (MTSS).
El 17 de abril volverán a reunirse en asamblea para resolver si van a la huelga o aplican otro tipo de medidas de cara a la discusión de la Rendición de Cuentas.
Valoraron positivamente el paro que tuvo lugar en la jornada de ayer, el primero del año.
RENUNCIANTE
José Olivera
Líder de Fenapes
Asumió la secretaría general de la Federación Nacional de Profesores (Fenapes) en el año 2003 tras una alianza con los comunistas que no querían aparecer como antagonistas del gobierno de izquierda que ya se avizoraba. Su militancia en el Frente Amplio es errática. Durante su juventud se afilió al Partido Socialista pero en las últimas elecciones formó una lista con otros sindicalistas que se alió también a los comunistas. Chocó duro con la gestión de Alex Mazzei en Secundaria (2005-2010) y fue una figura clave en las elecciones al Codicen que llevaron a Néstor Pereira al consejo en representación de los profesores. Integra la Mesa Representativa del Pit-Cnt. Ayer se encontraba trabajando como adscripto y profesor de Historia en el liceo de Joaquín Suárez en Canelones.