CANELONES | PATRICIA MANGO
Reclusos de la cárcel de Canelones protagonizaron una quema de colchones con el fin de distraer a la guardia y poder "ajusticiar" a cuatro presos en otro sector del centro penitenciario. Pese a que las versiones indicaban que la revuelta tuvo como fin llamar la atención del ministro del Interior, Jorge Bruni, que llegaría al lugar a inaugurar la enfermería, altas fuentes de Jefatura desmintieron esa versión.
El hecho ocurrió cuando un grupo de presos del módulo II, sectores C y D, que aloja a los más peligrosos, incendió dos colchones. La guardia fue puesta en alerta y los bomberos arribaron al lugar. "Pero no fue necesaria su intervención", dijeron las fuentes.
Por lo menos media docena de reclusos participó del hecho, aunque el fuego fue sofocado rápidamente. Pero no se trataba de una protesta, sino de hacer barullo y "distraer" a los uniformados.
Ayer los autores de la quema no estaban identificados y la investigación recién comenzaba. No obstante, la policía ya tenía claro el motivo que tuvieron los presos para actuar de esa manera.
Las primeras versiones indicaban que los presos querían manifestar al ministro del Interior Bruni su descontento por las condiciones carcelarias. La presencia del jerarca estaba prevista para las 17.30 horas, en que se inauguraría la enfermería.
PELIGROSOS. Se trata de internos de alta peligrosidad que están recluidos por delitos de rapiña especialmente agravados. Todos están alojados en el mismo módulo, pero en diferentes sectores. Sin embargo, hasta ayer no se sabía por qué motivo los presos están enfrentados. La Policía sospecha que existen "deudas" entre ellos, aunque fueron interrogados y negaron ese extremo. En tanto, los cuatro "objetivos" de los amotinados, fueron realojados en celdas de seguridad, separados diametralmente de los otros con los que están enfrentados.