Inquieta al Ejército pérdida de control de dinero

Sin los recursos de las misiones de paz el arma "se funde"

Integrantes del Ejército admitieron que inquieta a la fuerza de tierra que, como consecuencia de las denuncias sobre presunto tráfico de influencias, la institución deje de percibir el dinero proveniente de las Naciones Unidas por la participación de efectivos en las misiones paz. Señalaron a El País que ese dinero es el que actualmente sustenta a las Fuerzas Armadas, ante los magros presupuestos destinados por el Poder Ejecutivo.

"Si nos sacan esa plata se funde el Ejército", afirmaron fuentes de la fuerza de tierra que recibe la mayor parte de esos recursos.

Estimaron que la denuncia anónima que llegó a Presidencia, fue realizada por uno de sus integrantes en actividad, que discrepó con la adquisición de unos 15 mil fusiles procedentes de Chile - sobre lo que supuestamente Gonzalo Nin trató de incidir- por considerar que esas no eran "las mejores armas", que se debían comprar. Desestimaron que el denunciante haya actuado por despecho o por quedar excluido de las "comisiones millonarias" que suelen implicar la adquisición de armas.

Por otra parte, las fuentes consideraron que la investigación que lleva adelante el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales sobre el o los denunciantes, es fundamentalmente "de carácter protocolar", al no existir evidencias respecto a quien pudo realizar la denuncia. "Sospechas y especulaciones puede haber muchas, pero no hay pruebas", precisaron las fuentes. Y opinaron que difícilmente Rosales puede elevarle a la ministra de Defensa, Azucena Berrutti nombres de autores de la denuncia anónima. Recordaron que luego de haber realizado el llamado a licitación y de haber seleccionado unas doce firmas y de hacer las pruebas a los fusiles, en el Ejército existía convencimiento que las armas que se debían comprar eran las israelíes. "La selección se hace en base a la calidad y precio", se indicó.

Las fuentes explicaron que las Naciones Unidas reclaman que los efectivos que participan en las misiones de paz dejen de utilizar armas de calibre 7.62 como las que portan los militares uruguayos. "Son fusiles viejos que ya no se utilizan en el mundo", dijeron.

Agregaron que el calibre más requerido es el 5.56 y que hasta el momento sólo unos 100 fusiles de esas características fueron comprados para los militares que están en el Congo.

Si bien los informantes aseguraron que desconocían la cotización de los fusiles cuestionados -y que llevaron a que se realizara la denuncia a Presidencia- estimaron que el valor de esta arma no es inferior a los U$S 2.000. Se indicó que las "comisiones", cuando las hay, varían de acuerdo al número de armas que se compran.

En otro orden, indicaron que el militar retirado Eduardo Coronel es una figura muy conocida en el Ejército por la asiduidad con que su empresa es la adjudicataria de trabajos de en dependencias del Ejército. Admitieron que Coronel también realiza trabajos particulares a integrantes del Ejército.

Puede rodar la cabeza de un general

Aunque en el Ejército preocupa la situación en que puede quedar el comandante en jefe del Ejército Jorge Rosales por la denuncia, en la fuerza de tierra se cree que la situación "más comprometida" la tiene el general Milton Ituarte, comandante del Estado Mayor. "La cabeza que puede rodar es la del general Ituarte, que es quien tiene mayor contacto con Eduardo Coronel", afirmaron las fuentes. Estimaron que Rosales se mantendrá, pero "con tarjeta amarilla".

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