Un juez argentino dictó la medida de "no innovar" sobre las acciones de la cadena argentina de supermercados Disco, que fue propiedad del Grupo Peirano y ahora es filial del consorcio holandés Royal Ahold.
Esta acción fue solicitada hace dos semanas por el juez civil uruguayo Juan Carlos Contarín, actuando a partir de una demanda presentada por damnificados del Banco Montevideo.
La abogada Cristina Maeso, que representa a los ahorristas del banco, había pedido que se notificara a los representantes de Disco en Uruguay, del estudio Ferrere.
Pero Contarín decidió volver a remitir el pedido a Argentina, donde ya había sido rechazado por el juez Fernando Ottolenghi. Esta vez, otro magistrado, Atilio González, dio curso al exhorto el martes e inmovilizó las acciones de la firma "para evitar males mayores", según afirmó ayer el diario argentino Ambito Financiero.
VENTA. Banco Montevideo formaba parte del Grupo Peirano, antiguo propietario de la cadena Disco, que luego se asoció con Ahold y finalmente terminó vendiendo el total de la empresa al consorcio holandés.
Ahold estaba en tratativas actualmente para vender Disco a la empresa chilena Cencosud.
La justicia argentina dictó la semana pasada un embargo sobre los bienes de Disco por una deuda de 83,6 millones de dólares con el Fisco, lo que ya complicaba la venta a Cencosud. El argumento es que la empresa adeuda pagos del impuesto a las ganancias por emisiones de bonos para refinanciar deudas con el exterior entre 1998 y 1999.
En octubre Ahold había firmado un acuerdo para negociar la venta de la firma, que con 236 locales es una de las cadenas más grandes de Argentina, por unos 350 millones de dólares.
La compra de Disco también le interesa al empresario argentino Francisco de Narváez, quien rechazó la decisión de Ahold de negociar exclusivamente con Cencosud.
Además, la justicia uruguaya había dictado antes un embargo sobre acciones de Disco que Royal Ahold le compró en su momento al grupo Peirano.