BUENOS AIRES | GUSTAVO STOK
El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de Argentina, Ricardo Echegaray, quería avanzar este año en un acuerdo de información tributaria con Uruguay pero, pese a la necesidad fiscal el gobierno de Cristina Fernández, aún no lo apura.
Fuentes del organismo recaudador argentino admitieron a El País que la firma de ese convenio está estancada. "Es un tema que no empieza y termina en la AFIP, sino que requiere de la voluntad de los gobiernos de ambos países para avanzar. Y esa voluntad todavía no está", dijeron las fuentes a El País.
El objetivo de Echegaray era, una vez concluido el proceso electoral en Uruguay, impulsar un convenio similar a los suscritos por el organismo tributario argentino con Mónaco, Andorra, Costa Rica, Bahamas y San Marino durante el año pasado.
Esos acuerdos comprometen a los países a intercambiar información relevante para la determinación, liquidación y recaudación de impuestos, así como para la investigación y enjuiciamiento por asuntos tributarios.
No obstante, si bien desde la AFIP señalan que están en condiciones de ofrecer información fiscal al instante a Uruguay, la cuestión de un acuerdo tributario hasta ahora ni siquiera fue incluida en la agenda bilateral que ambos países reactivaron tras el conflicto por la pastera UPM.
El tema volvió a la palestra luego de la reunión que mantuvieron el miércoles pasado el alcalde de Punta del Este, Martín Laventure, y Echegaray en Buenos Aires. El alcalde puntaesteño tuvo que salir a desmentir categóricamente haber dado información sobre argentinos evasores a Echegaray, tal cual había informado el diario Ámbito Financiero. En AFIP también minimizaron el contenido de ese encuentro. "Se trató solo de una visita de gestión en donde se abordaron temas de interés común", señalaron las fuentes.
Necesario y útil. Para el organismo recaudador contar con información sobre operaciones económicas, como la compra de propiedades o inversiones financieras de residentes argentinos en Uruguay sería una herramienta valiosa para determinar si los contribuyentes argentinos han declarado ese dinero al Fisco. "Si esas inversiones son de los últimos años, un acuerdo de intercambio de información tributaria le sería muy útil al fisco argentino para determinar ingresos no declarados. En ese caso, el incremento de la recaudación fiscal argentina sería importante", dijo el tributarista César Litvin, del estudio contable Lisicki, Litvin & Asociados, en Buenos Aires.
Encontrar fuentes adicionales de ingresos es clave para las debilitadas cuentas públicas argentinas. Según Litvin, este año el país está batiendo el récord de presión tributaria. Si se incluyen todos los gravámenes, la carga fiscal supera el 34% del PBI, un nivel cercano al de países europeos. Y no alcanza para mantener las cuentas fiscales en equilibrio: el gasto público también récord y bordea el 40% del PIB.
"Cuestiones como las del intercambio de información tributaria con Uruguay vuelven a menearse en Argentina porque ya no hay mucho más margen para exigir un mayor sacrificio fiscal a los contribuyentes", dice Litvin.
Pero las intenciones de Echegaray por ahora chocan con la falta de voluntad del gobierno de Cristina Fernández de acelerar la búsqueda de un acuerdo tributario con Uruguay.