Como casi todos los días, de camino al Parlamento el senador Luis A. Heber quedó en pasar a buscar a su secretaria, Cecilia Castillo, por la esquina de su casa. Ella lo esperaba sobre la rambla, entre Marco Bruto y Luis Alberto de Herrera.
Grande fue la sorpresa del legislador cuando vio que la señora forcejeaba con dos delincuentes que la estaban rapiñando. Ella cayó y los malvivientes huyeron en moto con su cartera.
Heber la ayudó a incorporarse y emprendieron una veloz persecución.
Heber condujo su camioneta por encima del cantero central de la rambla y se percató de que un patrullero de la Policía presenció el ataque y comenzó también a perseguir a los delincuentes.
Los dos hombres chocaron su moto contra un contenedor de basura y cayeron al suelo, donde fueron alcanzados por los policías.
Castillo recuperó sus pertenencias y fue asistida por una emergencia móvil.
Los médicos constataron que Castillo había sufrido algunos magullones por el forcejeo y que se encontraba bien de salud.