El estreno de la telenovela Dallas en Estados Unidos en el otoño de 1978 fue el comienzo de un éxito sin precedentes, que lograría captar el interés del público a nivel mundial. Los cientos de capítulos que conformaron los 14 años que duró la serie en la pantalla, fueron seguidos por millones de personas en 90 países. Los inescrupulosos planes del malvado J.R., interpretado por el actor Larry Hagman, es una de las razones que explican el enorme éxito del programa. El sábado, gran parte del elenco que representaba a la rica familia petrolera texana de los Ewing, se reunió con una legión de fanáticos para festejar las tres décadas de una telenovela que cambió la historia del género.
Durante la década de los `80 la serie de televisión norteamericana, basada en las intrigas familiares en torno al clan petrolero texano de los Ewing, inauguró una época de telenovelas a todo lujo que luego se vio también reflejada en las inolvidables Dinastía y Falcon Crest.
Dallas no sólo fue la pionera sino la más exitosa, que reunía a millones de personas delante de la pantalla del televisor. Los 356 capítulos que totalizaron sus 14 temporadas ininterrumpidas, llegaron a emitirse en más de 90 países, siendo doblada a cerca de 70 idiomas. Ninguna otra serie de origen estadounidense alcanzó luego estos récords.
Y si bien fueron varios los personajes de Dallas que hicieron carne en el público, sin duda quien marcó a fuego el programa fue el malvado e inescrupuloso J.R., brillantemente interpretado por el actor Larry Hagman. Uno lo recuerda con su sombrero de cowboy blanco y su sonrisa irónica cuando lograba ganarle a su archienemigo Cliff Barnes, engañaba a su hermano Bobby o le era infiel a su sufrida esposa Sue Ellen.
Sobre la inmensa popularidad del villano texano, el actor llegó a decir que el público se identificaba con él porque "creo que todo el mundo tiene un J.R. en su familia".
Otro de los secretos del éxito de Dallas era la manera como el equipo de producción lograba generar un complicado nudo en la trama, y así enganchar a los televidentes que esperaban ansiosos el siguiente capítulo.
Fue legendario el suspenso que se generó luego de los disparos efectuados sobre J.R. en marzo de 1980, al finalizar la temporada. Por el receso de verano y una inesperada huelga, los fanáticos esperaron más de medio año para conocer qué había ocurrido finalmente con el malvado.
Muchos de los jóvenes de la época comenzaron a usar camisetas con la leyenda "Yo le disparé a J.R.", y Ronald Reagan en su campaña aprovechó la expectativa y rápidamente hizo circular otras remeras que decían: "Fue un demócrata".
Cuando el 21 de noviembre se emitió el capítulo que retomaba la trama, la mitad de la nación norteamericana estaba delante de su televisor.
En Turquía, por ejemplo, ese día se suspendió una sesión parlamentaria para que los legisladores no se perdieran qué había ocurrido con J.R.
REENCUENTRO. El sábado fue un día de nostalgia para cientos de fanáticos que se reunieron junto a gran parte del elenco en el rancho Southfork, en las cercanías de la ciudad de Dallas. En el emblemático lugar en donde se rodaron los capítulos de la serie, se realizó una fiesta en donde hubo quienes llegaron a pagar mil dólares por una invitación. La serie de culto festejaba los 30 años de su primera emisión en la cadena CBS en el lejano otoño de 1978.
"Dallas desató en Estados Unidos la misma atención que en su momento se dedicó a los Kennedy, ricos y glamorosos y sin embargo marcados por los fracasos humanos", analizó en una oportunidad el sociólogo británico Stuart Hall.
El evento trajo rumores de un próximo rodaje de Dallas, pero habrá que ver si Larry Hagman, a los 77 años, se anima a encarnar otra vez el malvado J.R. (basado en agencias)
El villano más popular
El actor Larry Hagman no estaba muy convencido de participar de aquel nuevo programa televisivo titulado "Dallas" cuando leyó por primera vez el libreto a fines de la década de los `70. Consideraba que no ganaría mucho dinero con la nueva serie. Pero fue su esposa quien lo convenció de aceptar el papel del millonario petrolero texano J.R. Ewing, diciéndole que seguramente podría "renegociar" su contrato más adelante y así lograr alguna ganancia. En el transcurso de los capítulos y de las temporadas, Hagman aumentó su salario, que alcanzó rápidamente los 100.000 dólares por capítulo, y al término de la última temporada (14 años después) llegó al cuarto de millón de dólares. Además de dinero, el personaje le generó una enorme popularidad que persiste hasta hoy en día aunque por suerte, la gente ya no intenta agredir al actor cuando lo ve por la calle, como le ocurrió durante muchos años en la década de los años `80.