Una elección diferente.
A diferencia de la primera vuelta de las elecciones nacionales, en la que el Presidente debía ser elegido por mayoría absoluta de los votos emitidos (50% más uno), en el balotaje del 29 de noviembre la fórmula ganadora será aquella de las dos que obtenga mayor cantidad de votos. Por ello, los sufragios en blanco así como los anulados no tendrán incidencia en el cómputo final.
Faltan 22 días
A media voz
Pisándose los talones.
Las dos fórmulas presidenciales parecerían tener una misma cabeza planificando ambas campañas, teniendo en cuenta las giras que han programado para el fin de semana. Los candidatos pasarán por los mismos lugares del interior, y no coincidirán apenas por algunas horas de diferencia.