El Estado logró vender nueve de los 22 inmuebles que puso a la venta por Internet, y en los próximos días ofrecerá decenas de predios más por licitación. Si bien los resultados de la experiencia piloto de subasta de inmuebles no fueron procesados aún, los primeros datos indican que los ingresos por esas ventas sumaron al menos 65 mil dólares.
De las nueve ofertas, ocho fueron planteadas a última hora del 11 de abril pasado, último día de plazo. De los predios que fueron vendidos, uno está en Montevideo, otro en Piriápolis, y los otros siete en Salto.
Los 13 inmuebles que no fueron objeto de interés pasarán a la venta directa sin precio base, y cuando surjan ofertas el gobierno evaluará si son convenientes, explicó a El País el asesor presidencial Pedro Aramendía, quien integra la Comisión Ejecutiva para la Enajenación de Inmuebles y Vehículos del Estado.
Entre el 24 de marzo y el 11 de abril, el gobierno puso a la venta 22 inmuebles estatales que considera "prescindibles". Los datos de cada unidad —superficie total, superficie construida, ubicación, número de padrón, precio base en Unidades Reajustables, descripción del estado del predio— fueron publicados en el sitio gubernamental en Internet www.comprasestatales.gub.uy.
Allí se desarrolló un plan piloto, que consistió en una subasta que duró 15 días; la idea original implicaba la publicación de los precios líderes a medida que fueran surgiendo las ofertas. No obstante, en los hechos, los interesados esperaron hasta último momento para plantear sus ofertas, con lo cual evitaron una pugna de precios; sólo una propuesta fue publicada antes del último día de plazo, apuntó Aramendía.
En rigor, por el mecanismo de subasta el Estado vendió ocho inmuebles, por un total de 47.440 dólares (6.474 Unidades Reajustables, calculadas a 215,43 pesos por unidad, y a un tipo de cambio de 29,40 pesos por dólar). Una novena oferta fue presentada poco después del vencimiento del plazo, por lo cual ya no fue incluida en la subasta, sino en un mecanismo de venta directa. La propuesta —que todavía no fue publicada en Internet— fue por uno de dos inmuebles que estaban a la venta, ubicados en Piriápolis. De ambos, el de menor precio base estaba tasado en 2.355 Unidades Reajustables, de lo que surge que el ingreso total fue al menos 65 mil dólares.
"Si tomamos en cuenta que fue una experiencia piloto, que los bienes que estaban a la venta habían sido licitados anteriormente y no habían recibido ofertas, y pensamos que se colocó casi la mitad de los inmuebles que estaban a la venta, el resultado es bastante bueno", comentó Aramendía.
De forma inmediata al lanzamiento del plan piloto por Internet, el presidente de la Asociación de Rematadores y Corredores Inmobiliarios (Anrci), Alberto Brun, cuestionó al gobierno por denominar "subasta" a un mecanismo que, a su entender, es una venta directa o una licitación. El directivo afirmó que los remates se caracterizan en Uruguay por su transparencia, al contrario que las licitaciones y ventas directas.
Los 13 terrenos que no generaron interés continuarán a la venta en el sitio de Internet, pero en la modalidad de venta directa, sin precio base. De todas formas, el integrante de la comisión gubernamental advirtió que los inmuebles sólo serán vendidas cuando el gobierno determine que las ofertas son "convenientes".
"Cualquiera puede ofrecer cualquier precio, aunque nosotros no vamos a regalar nada. Sí estamos dispuestos a vender a un precio relativamente barato, porque son bienes que para el Estado no tienen uso", subrayó.
Cuando la comisión reciba una propuesta, sus integrantes la evaluarán con base en parámetros de tasación del Estado. En caso que estimen conveniente el precio, lo propondrán al ministerio propietario del inmueble, que tendrá la última palabra.