El comisionado parlamentario para el sistema carcelario, Álvaro Garcé, afirmó que en la cárcel de Las Rosas (Maldonado) persiste un delicado equilibrio tras el motín y que por ese motivo hay que ser muy cuidadosos con los comentarios que se formulen sobre esta situación.
"Por eso no opino sobre el fallo judicial" dijo Garcé y propuso desde la institución de mediación entre internos y la policía que él representa aportar los elementos necesarios para una buena comunicación.
El jerarca parlamentario dijo a EL PAÍS digital que ayer estuvo inspeccionando el centro carcelario y quedó con la impresión que se inició una etapa distinta, con nuevos elementos como la presencia de efectivos militares en el perímetro de la cárcel.
Garcé también destacó la adopción de algunas medidas administrativas por parte de la dirección carcelaria como las modificaciones en lo que refiere a la rutina diaria.
"Yo creo que ahora hay que dar un plazo razonable para poder evaluar el impacto de estas medidas. La semana que viene seguramente estaré llegando otra vez a la cárcel para poder seguir de cerca cómo van las cosas", agregó el jerarca.
IMPACTO. Lo ocurrido dejó huellas en el ánimo del personal y los internos. "Lo mejor que puede pasar ahora es que se vaya reencausando la vida en el establecimiento mientras la Justicia continúa con el tema, puesto que no está finalmente resuelto el tema de los procesamientos", opinó Garcé.
El comisionado también se entrevistó con presos durante la pasada jornada quienes manifestaron dudas y preguntas que en general referían a cuestiones judiciales. Les explicó que no le corresponde al comisionado parlamentario dar respuestas que conciernen a la órbita judicial, pero dijo fue igualmente importante tener la oportunidad de conversar con ellos y "tratar de sumar elementos para la tranquilidad".
EJÉRCITO. También consultaron sobre la presencia de los militares. Garcé les dijo, "con absoluta tranquilidad de conciencia", que a su juicio era imprescindible la presencia de los soldados y que así lo había recomendado. El comisionado le explicó a los reclusos que esto tenía que ver hasta con su propia seguridad, ya que la presencia del Ejército permite el refuerzo de la guardia interna la que, al ser más numerosa, puede prevenir de mejor forma posibles situaciones de violencia.
Garcé dijo que no le corresponde afirmar el plazo de permanencia de los soldados pero afirmó que es posible que sea permanente. "Así como en otros establecimientos se está custodiando (con el Ejército) desde el año 1997, cabe la posibilidad que puedan mantenerse por un tiempo en Las Rosas".
Tiene la impresión que este tema será revisado a comienzo del próximo período de gobierno como se ha hecho en administraciones anteriores. "Cuando se inicia un período de gobierno se examina si se continúa o no con la custodia del Ejército y la norma ha sido la ratificación de su presencia", dijo Garcé.
Ahora es momento de dar tiempo y mirar de cerca la situación y sobretodo dejar que las nuevas autoridades trabajen y que la vida carcelaria vuelva a la normalidad, finalizó el comisionado parlamentario.