"Frente debe asegurar cumplimiento de los compromisos sobre la deuda"

| El senador frentista sostuvo que la izquierda tiene que decir con claridad que no se modificará el canje de deuda que se concretó el año pasado y advirtió sobre el riesgo de "distraerse con actitudes triunfalistas y repartir cargos"

SERGIO BERRUTTI

El líder de Asamblea Uruguay, el senador Danilo Astori dijo que en la campaña electoral el Frente Amplio "tiene que ser clarísimo en señalar que va a mantener en todos sus términos el criterio de cumplimiento" desde el cuál Uruguay ha encarado sus compromisos en materia de deuda externa. En entrevista con El País, sostuvo además que "el Frente debería comunicar con claridad a la población que no va a modificar el camino del canje de la deuda con los tenedores de bonos, que quedó exitosamente planteado en el año 2003".

—¿Compartió el mensaje de la formula presidencial frentista?

—En términos generales, es difícil estar en desacuerdo con los planteos realizados. Es un discurso que se mantuvo muy dentro del área de los objetivos de un gobierno del Frente Amplio. Objetivos que en su inmensa mayoría son todos compartibles y se ingresó poco en el terreno de los instrumentos.

—¿Era el momento de hacerlo?

— Creo que como discurso inicial de este año limitarse al tema de los objetivos, constituye una decisión correcta. Ahora, no vamos a poder mantenernos todo el año en el terreno de los objetivos, vamos a tener que pensar en la parte más sensible de la política que es cómo hacerlo.

—Desde los partidos tradicionales se empieza a decir que el Frente no tiene propuesta, apoyándose en la generalidad del discurso de Vázquez, ¿qué opina?.

—Es injusto porque propuestas hay y va a haber; el tema es discutirlas con rigurosidad y comunicarlas con claridad.

—¿Puede ser un error si el Frente no da señales claras de su política económica?

—Sería un error grave. El plantear con mucha certeza el programa económico, seguramente es muy importante para un conjunto de operadores en la sociedad, que en términos absolutos y operativos, se ha constituido en una minoría de la misma, pero es una minoría que forma opinión. Si puede ser muy malo cometer errores en una campaña, es mucho peor sembrar incertidumbre, que la gente no sepa a qué atenerse en un futuro gobierno.

—¿Habrá que aleccionar mejor a los comunicadores del Frente en materia económica para que no se equivoquen como en 1999?

—No sé si la palabra es aleccionar. Lo primero es hacer bien las cosas, definir correctamente los lineamientos de trabajo, sobre todo en áreas muy sensibles como la economía y después que haya una sola voz, que no quiere decir una sola persona necesariamente. Quiere decir una misma manera de comunicar, con criterio para tomar en cuenta la elaboración y compartirla con la población.

—¿Influye esa opinión de Asamblea Uruguay en lo económico?

—Ha habido diferentes situaciones. No vamos a negar que en muchos casos importantes del proceso económico del Uruguay, nuestra opinión no fue compartida, sería tonto ocultarlo. No fue compartida en el caso de Ancap, ni fue compartida en el caso del canje de deuda, en el de la crisis bancaria, etc.

—¿Un gobierno del Frente va a tener que renegociar la deuda?

—Este es uno de los puntos más sensibles en el debate de este año 2004, no solo pensando en la participación del Frente, sino de todos los actores político. Aquí se juega en gran medida el grado de estabilidad que pueda tener para practicar su política económica el futuro gobierno. El Frente tiene que ser clarísimo en señalar que va a mantener en todos sus términos el criterio de cumplimiento desde el cuál ha encarado sus compromisos y debería comunicar con claridad que no va a modificar el camino del canje de la deuda con los tenedores de bonos que quedó exitosamente planteado en el año 2003, que a mi juicio es uno de los factores que está explicando la recuperación económica. El Frente tiene que mantener una relación muy prolija y decirlo desde ya a los organismos internacionales. ¿Esto quiere decir amén a todo lo que digan los organismos internacionales? No, es más, Uruguay acaba de enfrentar a un organismo muy importante como el Fondo Monetario, planteando un camino de tratamiento de la deuda, distinto al que quería el Fondo, y por suerte, con éxito. En el 2005 y 2006 hay compromisos muy severos con los organismos, pero la solución no es decir vamos a renegociar para cambiar las reglas de cumplimiento de nuestras obligaciones. No, el camino es decir vamos a cumplir con nuestras obligaciones, pero queremos acordar con esos organismos un flujo de fondos que sea positivo. El país paga, pero también recibe fondos de estos organismos, entonces conversemos con ellos, de modo de asegurar que haya flujo positivo de fondos y ello quiere decir más entradas que salidas y eso sólo se logra cumpliendo. Esto se debe comunicar con claridad.

—¿Cree viable el nuevo plan Brady que planteó Sanguinetti?

—El doctor Sanguinetti cometió un error, no sólo por retomar un tema que queda fuera de contexto, sino porque es absolutamente inviable. Porque el plan Brady refirió a otra estructura de deuda muy distinta a la que tiene hoy el Uruguay.

—¿Coincide con el gobierno en que hay indicadores económicos que están mejorando?

—No es un problema de coincidir o no, es un hecho. Uno de los cambios que necesita la política de este país, es el reconocimiento de las virtudes de los adversarios y cuando un adversario hace las cosas bien hay que decirlo y reconocerlo. Esto cuesta mucho en el Uruguay. La recuperación no se puede negar, es un hecho objetivo. Crecimiento del producto, reducción del desempleo, aumento de la creación de puestos de trabajo, aumento de la recaudación impositiva, incremento muy firme de las exportaciones, disminución del riesgo país, aumento de los activos de reserva, buena cotización de los bonos. El canje tiene que ver con esta recuperación y por eso no hay que tocarlo.

—Los colorados apuestan a que esta reacción los salve de una derrota histórica con la izquierda.

—El tema es que esta recuperación solo podría transformarse en superación de la crisis en la medida que se hicieran transformaciones muy profundas en el país que los partidos históricos no han hecho y por eso son responsables, no solo de la crisis sino de que esta no se supere. No hay que confundir recuperación con superación de la crisis. La crisis estará superada el día que hagamos las transformaciones muy profundas que el país está requiriendo.

—¿Va a ser un desafío de la izquierda reformar el Estado?.

—Es una responsabilidad de la izquierda comenzar a reorientar el proceso de funcionamiento del Estado, porque el uso del Estado por parte de los partidos tradicionales, es quizás el ejemplo más claro de por qué se le redujo el crédito de los partidos históricos frente a la población.

—¿Cuál es el mayor riesgo para el Frente en la campaña?

—Distraerse con actitudes triunfalistas, repartir cargos y no prestar atención rigurosa a la definición de las orientaciones programáticas, el no comunicar con claridad su orientación en caso de llegar al gobierno, el mantener actitudes de confrontación con el resto del sistema.

La relación con Tabaré Vázquez

—Volvió a participar de la reunión de los senadores cabeza de lista.

—Hemos tenido una sola.

—¿Cómo fue ese reencuentro con Vázquez?

—Bueno, correcto, cordial, como siempre es nuestra relación personal. Otra cosa es que tenga significado político.

—Usted dijo en un reciente reportaje que tenía poco significado. ¿Qué quiso decir con eso?

—Que no es una relación políticamente significativa, en el entendido que haya algún tipo de influencia política como producto de esa vinculación. Es la verdad y hay que reconocerlo. Fue un buen reencuentro y el tiempo dirá si nuestras opiniones pueden o no pesar allí.

—¿Cree que es un ámbito interesante, como comando de campaña o algo así?

—Yo no lo llamaría comando de campaña, sino simplemente un espacio de intercambio de opiniones entre dirigentes del Frente Amplio que puede ser importante para coordinar acciones y definir lineamientos. La reunión entre los senadores se había suspendido a partir de la crisis bancaria, oportunidad en que nuestra opinión no fue compartida y quedó planteada en soledad, así es que se había interrumpido la reunión entre los senadores, ahora se retomó y veremos si podemos tener un grado no solo de participación, sino de influencia que sea digno de destaque. Ahí podremos decir que esto tiene un significado político. En este momento creo que tiene poco significado político.

¿Reservarse para 2009?

—¿Cuáles son los pro y los contra que sea candidato a la Presidencia en la interna?

—Eso es lo que estamos analizando. No quisiera hacer una lista desde el punto de vista personal en una discusión que nos hemos propuesto hacer colectivamente. Sería un gravísimo error decidir en función de factores personales. Prefiero esperar a hacer la lista de pros y contras.

—¿Hay quienes dicen que debería reservarse para la próxima?

—Es un elemento a tener en cuenta. Hay un criterio central Esta decisión hay que tomarla en función de lo que queremos para el Frente y para el Uruguay desde Asamblea Uruguay. Lo que queremos es una renovación de la izquierda que tiene que modernizarse y estar a la altura de lo que ocurre en el mundo y en el país.

—¿Hay quienes tenían la expectativa de que usted diera un paso al costado fuera del Frente y resolver su voto, porque tienen simpatía con Astori y no con Vázquez?

—Ese es un camino que no recorro.

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