París - Francia reforzó hoy su dispositivo militar en Costa de Marfil, tras el ataque que ayer costó la vida a nueve de sus soldados, efectuado por tropas del presidente Laurent Gbagbo, y ante la inquietud por la suerte de los miles de franceses residentes en el país, cuyos intereses son objeto de saqueos y violencias.
Cerca de 300 soldados llegan hoy a Costa de Marfil, en apoyo de los 4.000 que ya se encontraban en el país africano dentro del dispositivo "Licorne", de interposición entre las tropas de Gbagbo y los rebeldes que ocupan el norte.
El Ministerio de Defensa galo indicó que los 150 primeros militares de las dos compañías previstas llegaron hoy al aeropuerto de Abiyán, controlado por las tropas francesas tras un intercambio de disparos ayer por la tarde con el ejército marfileño, en el que una aeronave francesa de transporte "Transall" resultó dañada.
El aeropuerto de la capital económica de Costa de Marfil, en el que se han suspendido los vuelos internacionales, es estratégico para un eventual aterrizaje de los tres cazas "Mirage F1" franceses que ayer se desplazaron de su base en Chad hasta Libreville, la capital de Gabón "como medida de precaución".
El Ministerio francés de Defensa desmintió que sus soldados hubieran matado a una treintena de marfileños y herido a un centenar, como había denunciado poco antes el presidente de la Asamblea Nacional de Costa de Marfil, Mamadou Koulibaly, aunque admitieron que lanzaron tiros de intimidación en el aeropuerto.
El portavoz del Ejército galo en Costa de Marfil, Henri Aussavy, aludió a que la radio marfileña había hablado de dos o tres muertos, pero tampoco quiso confirmar esa cifra.
En una entrevista a la emisora francesa "France Info", Aussavy explicó que sus tropas habían participado durante la pasada noche en reagrupamientos de franceses que les habían pedido ayuda por sentirse amenazados, y barajó cifras en torno a un centenar de personas.
La principal inquietud ahora para las autoridades galas son los cerca de 15.000 ciudadanos franceses que viven en Costa de Marfil y que han sido objeto de ataques en las últimas horas, como lo muestran sus peticiones de ayuda o los cuatro colegios y el liceo francés Mermoz incendiados en Abiyán.
La ministra francesa de Defensa, Michele Alliot-Marie, descartó anoche, por el momento, su repatriación, y al mismo tiempo hizo a Gbagbo personalmente responsable de la suerte de los franceses.
La crisis estalló con el ataque de dos cazas "Sujoi" , recientemente adquiridos por el Ejército de Gbabo, que lanzaron dos bombas sobre una base militar francesa en la ciudad rebelde de Bouaké y causaron la muerte de nueve de sus soldados -además de un trabajador humanitario estadounidense, un senegalés y un maliense- y heridas a una treintena.
La respuesta inmediata, ordenada por el presidente francés, Jacques Chirac, fue la destrucción de los medios aéreos marfileños implicados en la "violación del alto el fuego": además de los dos cazas, cinco helicópteros de ataque y de uno de transporte.
Además, Francia convocó con carácter urgente el Consejo de Seguridad de la ONU, que adoptó por unanimidad una declaración de condena del ataque contra las tropas francesas -el Gobierno de Gbagbo asegura que fue "un error" -, que "exige al conjunto de las partes marfileñas el cese inmediato de todas las operaciones militares y el respeto completo del cese el fuego".
En esa declaración, la ONU también muestra su "pleno apoyo a la acción llevada a cabo por las fuerzas francesas y la Operación de Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI)".
La primera reacción de los responsables marfileños fue poco tranquilizadora, como lo muestran las palabras de Koulibaly, que advirtió hoy a Francia de que lo que ha pasado marca un punto de ruptura. Vietnam no será nada con respecto a lo que vamos a hacer aquí .
En una entrevista a la emisora francesa "France Info", Koulibaly señaló que la reacción gala "puede implicar una respuesta hiper-bárbara contra franceses inocentes, que no tienen nada que ver, que no hacen política, que viven en Costa de Marfil desde hace muchos años. Pero los jóvenes que ven a sus camaradas morir, no distinguirán".
Preguntado sobre qué harán las autoridades marfileñas para proteger a la comunidad francesa en ese país, respondió que el Estado de Costa de Marfil no existe, es una prolongación del Estado francés. Las autoridades marfileñas se consideran rebeldes respecto del Estado francés. Las autoridades marfileñas actuales organizarán una resistencia feroz.
EFE