CESAR BIANCHI
El entrenador de la selección uruguaya, Jorge Fossati, fue citado a declarar hoy ante el juez Julio Olivera Negrín, quien intentará comprobar si el director técnico incurrió en el delito previsto en el artículo 149 ter del Código Penal al decir en una entrevista concedida a El País que no llamaría a un jugador homosexual para la selección.
Según pudo saber este diario Fossati, que está de licencia, no se encontraba ayer en Montevideo. El magistrado Olivera pidió la citación para las 10 de la mañana de hoy en el Centro de Investigación Criminal de Bartolomé Mitre y Buenos Aires.
En la entrevista publicada el martes 14 y titulada "No convocaría a un jugador ‘gay’", Fossati sostuvo: "Pueden acusarme de clasista, pero sinceramente creo que un jugador homosexual no debe estar en un plantel profesional. Existen determinadas normas que deben ser resguardadas. Seguramente encontraré que hay ubicados y desubicados también dentro de los homosexuales. Pero, para mí, un jugador ‘gay’ sería un transgresor entre hombres. Tiene costumbres muy diferentes a los 25 restantes" jugadores del plantel, sostuvo.
La investigación se desarrolla a pedido de la fiscal Olga Carballo a instancias de las declaraciones de Fossati. A propósito, fuentes judiciales allegadas al caso dijeron que "aparentemente habría una actitud discriminatoria hacia grupos minoritarios que están protegidos por esta ley (la 149 ter del Código Penal)". Las fuentes agregaron que "no existen responsabilidades objetivas; la intención del individuo (Fossati) será fundamental en el caso".
En buen romance esto significa que si en el ámbito judicial Fossati se retracta o simplemente deja claro que no tuvo intención alguna de ofender a las minorías sexuales, el caso quedará inmediatamente archivado.
"SI MOLESTA...". "Cada uno puede decir lo que quiere. Creo que no lo habrá dicho con la intención de herir a nadie", dijo Enrique Saravia, presidente de la Mutual de Futbolistas.
Saravia justificó "en parte" a Fossati: "Creo que lo que dijo no es tan erróneo. Sería un problema en el plantel según el comportamiento del compañero ‘gay’. Si tiene una conducta normal, no pasa nada; pero si está molestando a algún compañero, puede haber problemas", dijo.
El titular del gremio de futbolistas especificó su ejemplo. "Viste que en un vestuario los jugadores estamos desnudos. Si no se mete con nadie, no pasa nada, pero si me intenta tocar, ahí va a haber un problema", sentenció Saravia, que agregó que nunca en su extensa carrera deportiva tuvo a un compañero homosexual en su plantel.
Por su parte, el diputado forista Nahum Bergstein, legislador de la originaria ley antidiscriminatoria (149) recordó que el artículo confeccionado por él y la doctora Adela Reta en 1988 y aprobado en el Parlamento en 1989, buscaba incriminar dos conductas como delictivas: a quien "incitare públicamente al odio, el desprecio o cualquier forma de violencia moral y física" por una actitud de discriminación, o a quien decididamente "cometiere" los citados casos de violencia.
"La actitud de la fiscal demuestra su sensibilidad en la materia", dijo Bergstein. "Si Fossati incurrió en delito o no habría que verlo, después de escucharlo a él en la Justicia. Son delitos dolosos, entonces hay que ver su intención", agregó el diputado colorado.
"Está bien que la Justicia lo llame para que agregue o aclare los alcances de lo que dijo", concluyó el parlamentario.
CONFORME. El militante por los derechos de los homosexuales Fernando Frontán calificó el miércoles 15 a Fossati como "ignortante" y "homófobo". Dijo que al discriminar a los homosexuales el técnico había violado la declaración sociolaboral del Mercosur de 1998 que Uruguay firmó (ver nota adjunta).
Frontán dijo ayer estar "sorprendido" porque el tema llegó rápidamente a la Justicia. "Me parece muy bien que lo estudie".
En el mismo sentido, la también activista por los derechos homosexuales Diana Mines, del grupo Diversidad y adherente de Amnistía Internacional, se manifestó "muy contenta" de que la Justicia haya actuado "y de oficio" en este caso.
"El jugador es un trabajador. (Fossati) Está discriminando a jugadores que pueden defender a su país. Lo de Fossati se inscribe en el marco de una prédica de odio y discriminación que comenzó (el arzobispo de Montevideo, Nicolás) Cotugno el año pasado, y animó a hablar a un montón de gente que quizás antes no se animaban a manifestarse así", dijo.
Mines agregó que "no es casual" que el técnico "haga tanto aspaviento de su catolicismo y se persigne cuando hagan un gol". La militante homosexual pidió que el técnico de la selección uruguaya se haga responsable de sus palabras y advirtió que eventualmente puede "provocar a una hinchada que cuando detecte un jugador homosexual lo insultarán y hostigarán".
"No conozco jugadores ‘gays’ pero sé de compañeros que han salido con jugadores ‘gays’ conocidos", dijo Mines. "La orientación sexual no es privativa de una actividad, hay homosexuales en deportes como el boxeo y entre los militares".
Mines recordó que el fútbol "es un deporte inventado por hombres para jugar sólo entre hombres. Ahí hay algo que tienen que resolver, no sé por qué se ponen nerviosos", agregó. "Hay un permanente juego de roles en el fútbol: o ‘la metés’ o ‘te la meten’; lo erótico no está separado del fútbol, por eso está el doble juego de decir ‘¡cómo la metió!’ o de decir que ‘la acarició’ a la pelota".
"Está en tela de juicio la libertad de pensamiento"
El abogado penalista Miguel Langón aceptó que ante los dichos de Jorge Fossati "por un lado se puede argumentar la defensa de las minorías que se sienten discriminadas", pero advirtió que "por otro lado está la libertad de expresión" en tela de juicio.
"Antes, incitar a la lucha de clases era delito, pero después se eliminó", dijo Langón, que entiende que la ley "debería ser más general y no entrar en clasificaciones".
"Hay un problema de tipo normativo o valorativo", señaló el reconocido abogado, dado que en el ámbito judicial se deberá probar (o no) si hubo intención de "incitar al odio o al desprecio" de los homosexuales.
A propósito del reclamo de las comunidades ‘gays’, Langón dijo que "hay una sensibilidad muy extrema. Ellos hacen una celebración del orgullo ‘gay’, entonces los heterosexuales podrían ofenderse... Es muy difícil. Esta ley está bien pero estamos al filo de limitar la libertad de pensamiento", agregó.
Langón insistió que la clave del caso desde el punto de vista penal será "probar la intención de incitar al odio o al desprecio, más allá de la expresión de un pensamiento".
Datos
- El artículo 149 ter del Código Penal dice: "El que cometiere actos de violencia moral o física, de odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, o por su orientación sexual será castigado con seis a 24 meses de prisión"
- La declaración sociolaboral del Mercosur de 1998 dice que "todo trabajador tiene garantizada la igualdad efectiva de derechos, tratamiento y oportunidad en el empleo y ocupación, sin distinción o exclusión por motivo de raza, origen nacional, color, sexo y orientación sexual, edad, credo, opinión política o sindical, ideológica, posición económica o cualquier otra condición social o familiar, en conformidad con las disposiciones legales vigentes".