PABLO MELGAR
La campaña electoral interna señala a Canelones como un punto caliente entre los colorados. El Foro Batllista y Vamos Uruguay ponen todo su arsenal en una zona clave. Para cautivar voluntades pueden jugar al truco o pegarse muy duro.
Dice la tradición electoral que quién gana Canelones, gana la elección nacional. Con una histórica preponderancia colorada, en estos días el departamento es escenario de una batalla entre el Foro Batllista, liderado por el ex intendente Tabaré Hackenbruch, y el ex sub secretario de Defensa, Roberto Yavarone, frente a varios grupos que apoyan a Pedro Bordaberry.
En ese contexto el líder de Vamos Uruguay llevó a cabo algunas giras como la del miércoles pasado, cuando visitó tres localidades en una tarde.
Anunció que iba a estar a las 17.30 en el Club Vida Nueva de San Jacinto, pero llegó pasadas las 18.00 portando un sacón oscuro de fieltro, cerrado y con el cuello levantado.
Unos 35 vecinos lo esperaban casi abrazados a una enorme estufa a leña. Fue difícil separarlos de las llamas para que escucharan el discurso.
Allí el candidato destacó la condición de "gente de trabajo" de los dirigentes de la zona y llamó al sistema político a evitar confrontaciones innecesarias. Subrayó que no aplica la forma tradicional de "hacer política", en referencia a los líderes colorados que le precedieron.
Tras una corta despedida se subió, junto al ex senador Alberto Brause y dos dirigentes locales, en una camioneta negra que condujo hasta Empalme Olmos donde lo esperaba el ex presidente del Banco de Seguros, Alberto Iglesias, para una reunión con chacareros.
La charla fue en el Club de Bochas Rincón, "un lugar donde no se vende whisky importado", según anticipó un vecino.
En el club, lo esperaba un grupo de veteranos chacareros, pero tras los saludos de rigor, el precandidato no pudo evitar meterse en la cancha y probarse con Alberto Iglesias.
Como era de esperar, eligió bochas coloradas -pues en el lugar no hay lisas ni rayadas- y le ganó la partida al dirigente canario. En cada tiro, Bordaberry repetía el mismo latiguillo: "¡Vamos Uruguay!".
Luego de la partida, los vecinos lo invitaron a jugar un "truco de seis", en el que compartió equipo con Iglesias y el productor Juan Carlos Mastroiani.
Bordaberry también salió airoso en este juego. En el último "pico a pico", el líder de Vamos Uruguay ganó con 40 una contraflor muy comentada.
Cuando los naipes volvieron a la caja, los vecinos comenzaron a detallar las peripecias financieras que atraviesan para mantenerse en el campo.
"Ninguno de los hijos trabaja en el campo", comentó Iglesias, reflejando la situación social de la zona. Bordaberry propuso la instalación del Instituto de la Granja con mayoría de productores y fustigó los cambios en el Inavi.
Tras negarse a tomar un whisky nacional para evitar confusiones en el discurso siguiente, salió rumbo a la cercana ciudad de Pando donde lo esperaba la batalla directa con el Foro Batllista.
Unas 300 personas y un canal de televisión emitiendo en directo lo esperaban. En el acto, el dirigente Daniel Isi llamó a eliminar las mayorías automáticas de los intendentes en las juntas, que "habilitaron los desastres de antes y los de ahora", dijo en referencia a las administraciones de Hackenbruch y de Marcos Carámbula.
Bordaberry prefirió no comentar los dichos de Isi, pero cuestionó la intolerancia del gobierno con las críticas, y recordó que varios dirigentes del Frente Amplio pocos años antes iban a los congresos de la Federación Rural "para azuzar" a esa gremial contra las administraciones anteriores.