El presidente José Mujica rechazó un pedido de entrevista formulado por la Asociación de Escribanos del Uruguay (AEU) y derivó el reclamo de los notarios -que se oponen a su ingreso al Fondo Nacional de Salud (Fonasa)- al ministro de Salud Pública, Daniel Olesker.
El pasado 27 de abril, una asamblea de la AEU resolvió por mayoría presentar una denuncia contra el Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) de la OEA, en rechazo de su ingreso al Fonasa, previsto para el próximo 1° de julio.
En la denuncia ante la Cidh, que fue presentada el 5 de mayo, los escribanos piden al organismo internacional una medida cautelar mediante la cual se obligue al Poder Ejecutivo a postergar su ingreso al Fonasa por dos años, para en ese lapso instalar una vía de negociación con el gobierno.
Pero, además, la AEU decidió impulsar conversaciones con las autoridades para lograr su objetivo sin que sea necesario que la Cidh emita resolución. Para eso, solicitaron una entrevista a Mujica, quien derivó el tema al ministro Olesker. "El presidente nunca recibió al colectivo notarial; ha atendido algunos gremios pero a nosotros nunca nos recibió", señaló la escribana María Wonsiak.
"No nos explicamos por qué no nos recibe ni tampoco el motivo por el que somos el único colectivo tan maltratado", dijo Wonsiak, quien junto a su colega Teresa Gnazzo redactó la denuncia internacional de la AEU.
Los escribanos rechazan su ingreso al Fonasa en virtud de que la Caja Notarial gestiona y administra el Fondo Notarial de Salud que presta servicio a unas 10.000 personas, entre profesionales en actividad, escribanos jubilados y empleados de estudios notariales.
Los notarios alegan que su sistema de salud presta un adecuado servicio en base a un convenio con el Hospital Británico, por lo que al ingresar al sistema mutual perderán calidad de atención, lo que viola sus derechos adquiridos, según explicó Wonsiak.
Agregó que el Poder Ejecutivo puede no incluir en el Fonasa a los colectivos que tienen sistemas más beneficiosos. Y recordó que eso ya ocurrió, por ejemplo, con los trabajadores de la industria tabacalera y los funcionarios de OSE y Ancap.
"Defendemos un derecho que nos concede la Constitución y la ley, porque nos están cercenando una de las funciones que tienen hoy en día las cajas de seguridad social, que es velar por la cobertura de salud de sus afiliados", dijo Wonsiak, y recalcó que la AEU "abriga" la esperanza de que el gobierno postergue el ingreso de los escribanos al Fonasa.
10% tiene a su cargo la mitad del trabajo
"Hay un concepto de que somos un gremio privilegiado y platudo, pero eso no es así. No niego que hay escribanos que ganan mucha plata, pero no es el caso de la mayoría, porque incluso hay muchos colegas que no llegan al mínimo imponible del IRPF", expresó la escribana y docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, María Wonsiak. Según dijo, hay un 10% de escribanos que hacen el 50% del total del trabajo notarial. Y por eso, hay notarios que deben realizar otras actividades con el objetivo de completar sus ingresos.