El fiscal civil Enrique Viana presentó una acción ante la Justicia para que el Ministerio de Salud Pública (MSP) informe sobre los controles que realiza y los que prevé llevar a cabo sobre el uso de biofármacos no originales, que se denominan biosimilares.
Los biofármacos son producidos a partir de un proceso con organismos vivos, por lo que se diferencian de los medicamentos convencionales o farmoquímicos.
Este tipo de medicamentos (biofármacos y sus biosimilares) son utilizados para tratamientos oncológicos, casos de insuficiencia renal, artritis reumatoidea o esclerosis múltiple. Pero además, la biotecnología también se aplica en la elaboración de determinadas vacunas y hasta de insulina para diabéticos.
En el escrito presentado ante el juez civil Edgardo Ettlin, el fiscal Viana pidió que se intime al MSP a informar, en un plazo de diez días, qué estudios realiza para "comprobar la equivalencia" de los fármacos biosimilares que se comercializan en Uruguay en relación a sus originales.
"Para la aprobación de un medicamento biosimilar, debe, por lo tanto, desarrollarse una evaluación científica previa, en la cual consten sendos procedimientos que permitan su caracterización y la de sus procesos de su elaboración, la ponderación del nivel de calidad del producto con ejercicios de comparación, y los respectivos estudios no clínicos y clínicos", plantea el fiscal en el escrito.
La Asociación de Química y Farmacia del Uruguay ha expresado su preocupación por la calidad y los controles de estos fármacos, y pidió a las autoridades que se extremen las precauciones.