Las escasas compras y promociones por el Día de San Valentín, plantean tres hipótesis: o no hay enamorados en Uruguay, o están tan enamorados que ya no les importa lo material o la fecha resulta intrascendente.
"Andá comprando ese regalito especial para tu media naranja (o aprontate a dormir en el sillón)", dice uno de los únicos carteles visibles por 18 de Julio que promocionan el 14 de febrero, día del amor para la mayoría de Occidente.
Uruguay está dentro de la minoría. Ninguno de los tres shoppings de Montevideo festejan la fecha. No hay corazones rojos en las florerías ni tiendas de bombones.
Tampoco hubo grandes despliegues publicitarios como en otras fechas comerciales. Incluso se ve menos movimiento que en celebraciones igual de artificiales para los uruguayos, por ejemplo Halloween.
CTI fue una de las pocas empresas que hizo una promoción similar a la que lanza para el Día de la Madre o Navidad. Como una adaptación posmoderna de la frase "hasta que la muerte nos separe", la compañía te permite elegir un número 096 para llamar y otro para mandar mensajes de texto sin límites de por vida.
Movistar mandó un mensaje invitando a participar en una trivia para ganar dos pasajes a Punta Cana con estadía. Mientras que desde el celular, los clientes de Ancel podían bajar ringtones, wallpapers, videos y spring savers del sitio Dale.
En San Roque hicieron descuentos y obsequiaban una caja de bombones Hershey`s con compras superiores a $ 700 y un champagne Mumm con las de más de $ 1.200.
Pero en general las empresas prefieren reservar la cursilería de Cupido para octubre, cuando Uruguay celebra el Día de los Enamorados.
"No sé, no creemos", respondían la mayoría de las parejas cuando se les preguntaba si harían algo especial para la fecha o si intercambiarían regalos diciendo la frase hollywoodense: "Be my Valentine".
Los únicos que reconocieron celebrar la fecha con una sonrisa en el rostro, fueron dos chilenos que llegaron a Montevideo el domingo pasado y se quedan hasta el próximo. Ambos habían traído los regalos desde Chile y estaban contentos de haberlo hecho, ya que en Uruguay "no le dan mucho color al día", dijo Erich Burger.
Allá las parejas con más dinero lo celebran con cenas y serenatas, mientras que el resto suele comprar los clásicos bombones, contó su novia, Murielle Ghiglino.
Uselma Ríos, más conocida como Chela, vende flores en la esquina de Sarandí y Buenos Aires desde hace 54 años. "Las flores las terminan comprando las mujeres, porque los hombres se hacen los otarios. A los que son mis clientes les aviso que es el Día de los Enamorados, pero muchos terminan llevando sólo una flor", cuando la media docena cuesta entre $ 30 y $ 50, contó.
En el Registro Civil, dos parejas se estaban casando sobre las 16 horas y ninguna siquiera sabía que su luna de miel sería en San Valentín.
De todos modos, nunca está de más un: "Feliz día, mi amor".
El inicio de una tradición
En épocas en que los cristianos eran perseguidos, por el siglo III, un sacerdote llamado Valentín celebraba matrimonios para parejas de enamorados en secreto. Cuando el emperador de Roma se enteró, lo envió a la cárcel, donde un oficial quiso ponerlo a prueba. Lo retó a que le devolviese la vista a su hija y Valentín hizo el milagro. El 14 de febrero falleció.
Más allá de los bombones y la flor
Salero y pimentero
Tiempo Funky. $ 720
Un regalo para que la ternura acompañe todas las comidas: recipientes de cerámica para la sal y la pimienta que se enlazan en un abrazo.
Copa para ella y él
Mistura. $ 130 cada una
Los signos de femenino y masculino pintados en blanco en las tasas, son una variante tierna, divertida y elegante a la tasa con nombre.
A los que tienen todo
Imaginario sur. U$S 100
"Regalos para quienes tenemos todo", se llama la serie de cajas con mensajes románticos como: "Esto es lo que necesitás: 50 metros de amor".