La Policía indaga el entorno tanto familiar como de amistades del joven de 17 años que en la noche del viernes 22 fuera secuestrado por desconocidos en la esquina de Capitán Tula y Rafael, en las cercanías del estadio Jardines del Hipódromo.
Según dijeron fuentes policiales a El País, extraoficialmente se puede afirmar que el caso está próximo a resolverse y que se indaga a varios familiares del chico, ya que se tiene la certeza que el secuestro fue "vendido" por integrantes de la propia familia del joven secuestrado.
Por otro lado, si bien se tiene la certeza de la resolución del caso, los interrogatorios practicados en la pasada jornada no arrojaron datos concretos acerca de los delincuentes que perpetraron este secuestro.
Por otra parte, según supo El País a través del padre del joven, Néstor Paipos, la Policía no se volvió a contactar con él ni con su hijo.
"Nosotros estamos a disposición, pero no nos han llamado", sostuvo, entendiendo que ya realizaron su aporte a la investigación.
La Policía también indagó al primo del joven, quien estaba con él al momento del secuestro, para aportar datos que ayuden a esclarecer el hecho. Lo mismo sucede con el grupo de amigos que estaba con ellos en ese instante.
En cuanto al auto en el que perpetraron el secuestro, fuentes policiales confirmaron que apareció a pocas cuadras del lugar en el que fue liberado el menor, en la misma madrugada y entregado horas después a su propietario. El vehículo fue robado en la tarde del viernes del estacionamiento de la Rural del Prado.
Las investigaciones del caso continúan en la órbita de la división Delitos Complejos.