Sor Emmanuelle
Una de las personalidades más populares entre los franceses, quien dedicó su vida a ayudar a los más pobres y desposeídos, sobre todo en El Cairo, falleció ayer a los 99 años. Sor Emmanuelle, cuyo verdadero nombre era Madeleine Cinquin, murió mientras dormía en su residencia de ancianos de Callian. Para el Vaticano, "su testimonio mostró como la caridad cristiana da resultados más allá de las diferencias de nacionalidad, de raza, de confesión religiosa", según declaró un portavoz de la Santa Sede.
La religiosa católica franco-belga Sor Emmanuelle, quien falleció ayer a los 99 años, era una de las personalidades más queridas de Francia, reconocida por su forma de hablar franca y su dedicación a los pobres, tanto los de los basurales de El Cairo como de Francia.
Sor Emmanuelle, cuyo verdadero nombre era Madeleine Cinquin, falleció "mientras dormía" en la residencia de ancianos de Callian, en el sur de Francia, comunicó uno de los responsable de la fundación Asmae-Asociación Sor Emmanuelle. "Cansada", pero sin sufrir "de ninguna enfermedad en particular" según explicó la fuente, la religiosa iba a cumplir 100 años el 16 de noviembre próximo.
"Conforme a su voluntad, sus funerales se efectuarán en la más estricta intimidad", precisó el portavoz.
Sor Emmanuelle será sepultada en el cementerio de Callian, después de una ceremonia "muy simple" en la capilla del hospicio donde pasó los últimos días de su vida, indicó el alcalde del municipio.
Un homenaje en su honor tendrá lugar ese mismo día, en una misa de réquiem en la catedral de Notre Dame en París.
SER EXCEPCIONAL. Para el Vaticano, era una "gran figura de la caridad cristiana". "Su testimonio mostró como la caridad cristiana da resultados más allá de las diferencias de nacionalidad, de raza, de confesión religiosa", declaró el portavoz, Federico Lombardini.
En Francia, la clase política y los representantes de las principales religiones saludaron a esta "humanista fuera de lo común" y a una "mujer excepcional".
"Era una hermana para todos. Era una mujer de fe con convicciones elevadas, pero también una mujer de acción (...) No olvidaremos la personalidad chispeante, sonriente y desbordante de energía de Sor Emannuelle, que sabía interpelarnos tuteándonos para alcazar nuestro corazón, nuestras certezas y nuestra comodidad", declaró el presidente Nicolas Sarkozy.
El rector musulmán de la Gran Mezquita de París Dalil Boubakeur saludó a la "gran pionera de la solidaridad humana del siglo XX", mientras el Consejo de las instituciones judías de Francia estimó que había "destacado los más bellos valores morales que son la base de la humanidad".
Sor Emmanuelle, que había compartido durante más de 20 años la vida de los traperos de El Cairo, luchó siempre contra la pobreza y la exclusión con un lenguaje sencillo y directo que le dieron una gran popularidad en Francia.
En Ezbet el Najl, un populoso barrio de la capital de Egipto donde se instaló cuando tenía 63 años, Sor Emmanuelle consagró toda su energía para lograr que se construyeran escuelas, jardines de infantes y dispensarios.
La fundación Asmae-Asociación Sor Emmanuelle, que ella fundó en 1980, da actualmente ayuda a miles de niños en el mundo, desde Egipto a Sudán, del Líbano a Filipinas, de la India a Burkina Faso.
Después de partir de El Cairo, cuando tenía 85 años, por orden de su jerarquía, Sor Emmanuelle se estableció en la comunidad de Nuestra Señora de Sion, en el sur de Francia, y consagró su tiempo a la oración y la meditación, pero también a la lucha en favor de los desheredados y de los indocumentados.
Sor Emmanuelle publicó varios libros, entre los que se destacan "Riqueza de la pobreza" (2001), "Secretos de vida" (2000), "Vamos los jóvenes" (1997), "El paraíso son los otros" (1995). El 21 de agosto pasado, publicó un libro de entrevistas: "Tengo cien años y quisiera contarles", en el que rescataba las lecciones que le había dejado el siglo que vivió. (basado en AFP)
Rebelde con causa
Madeleine Cinquin nació en Bruselas a comienzos del siglo pasado, en el seno de una familia acomodada. Su infancia quedó marcada por la muerte de su padre, ahogado ante sus ojos cuando ella contaba con apenas seis años de edad. A los 23, pese a la oposición de su familia, ingresó en la congregación Notre Dame de Sion y cambió su nombre por el de Emmanuelle.
Tras años de enseñanza en Turquía y Túnez logró superar una crisis de fe trabajando, codo a codo, con los más pobres de El Cairo.
En sus últimos años, fue una asidua invitada de los programas de televisión, conquistando a los franceses con su naturalidad y buen humor. Tan así es que recibió la Legión de Honor en 2002. Enfrentándose a la jerarquía eclesiástica, defendió los métodos anticonceptivos y el matrimonio de los sacerdotes. Fue amiga y discípula de pensamiento del también fallecido y muy querido en Francia, Abad Pierre.