Estudio revela que brasileños del sur podrían descender de charrúas

| El ADN de Vaimaca podría aportar datos importantes, pero el intento de extraérselo no fue fructífero

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MAGDALENA HERRERA

Los brasileños de Río Grande del Sur descenderían de charrúas o minuanos, según revela una investigación realizada por la experta en genética María Cátira Bortolini en la Universidad Federal de Río Grande del Sur. El 62 % de los habitantes de las ciudades de Bagé y Alegrete, donde se realizó el estudio por ADN mitocondrial, tendrían ascendencia indígena por vía materna.

"Las personas que nos suministraron las muestras de ADN no tienen la menor idea de su origen, al punto que se definen como descendientes de españoles o portugueses, o simplemente como gaúchos, porque la relación con los indios es muy lejana en el tiempo", explicó Bortolini al diario Folha de San Pablo.

Estudios similares al realizado en el sur brasileño ya se aplican en Uruguay desde hace más de una década. En Tacuarembó, por ejemplo, la investigación por ADN mitocondrial llevada adelante por la Dra. Mónica Sans, del departamento de Antropología de Facultad de Humanidades, arrojó que un 62% de los tacuaremboenses tiene aporte indígena. Posteriormente se comprobó que en Cerro Largo, un 39% de sus habitantes son descendientes de indios, mientras que por lo menos un 20 % de los montevideanos tiene antepasados indígenas por vía materna.

El muestreo realizado en Río Grande forma parte de un proyecto de investigación en el que se trabaja conjuntamente con Antropología de la Facultad de Humanidades.

"El proyecto riograndense intenta encontrar la ascendencia de la población gaúcha, así como nosotros buscamos la nuestra. En Río Grande llegan a la conclusión de que la población tendría origen indígena pampeano (charrúa y minuano) porque el ADN mitocondrial encontrado en las poblaciones de Bagé y Alegrete no corresponde con el de los guaraníes. Históricamente se sabe que existió mucha movilidad de los indios de esta zona a aquella.

En Tacuarembó nos da lo mismo: el 62% de las personas que analizamos tienen ascendencia indígena por línea materna. Pero además las frecuencias encontradas en el ADN en Tacuarembó tiene muchas similitudes con el que ahora investigan en Río Grande.

Así que podría decirse que los indios que tendrían ascendencia en cierta población uruguaya también darían su aporte en esas poblaciones del sur de Brasil. Posiblemente sean charrúas pero lamentablemente no tenemos charrúas para estudiarlo", explica Mónica Sans.

Lo que sí es seguro, comprobado tanto en Uruguay como en Brasil, que el origen indígena vendría por la línea materna de la población investigada. Surge del ADN mitocondrial, que solo es trasmitido de madre a hijo o hija. Justamente, ese ADN mitocondrial encontrado en las ciudades brasileras de Bagé y Alegrete fue comparado con el de los guaraníes, y no tienen coincidencias en la distribución de los grupos. "Estamos ante lo que se podría llamar genomas-testigo, ya que ese ADN puede ser el único testimonio de lo que quedó de un pueblo desaparecido como el charrúa", aseguró Cátira Bortolini de la Universidad de Río Grande.

FUTURO. Lo que se realizará desde el departamento de Antropología de Facultad de Humanidades, como forma de continuar analizando la ascendencia de la población uruguaya, será el estudio genético de tres poblaciones de Artigas.

El licenciado Pablo Mones hará la investigación en un intento por diferenciar los distintos aportes indígenas. "La idea es tomar la población de Bella Unión y contrastarla con otros pueblos como Baltasar Brum, que están en la zona, y evaluar el porcentaje de ADN indígena, africano y europeo de todos.

Bella Unión tuvo una fuerte influencia de indios durante su fundación. Luego con el desarrollo agro-industrial, la población se multiplicó por cinco en 50 años. En cambio, las otras han mantenido poblaciones estables desde su origen. A partir de esa base, comparar datos y luego hacerlo también con los de Tacuarembó, de Brasil y Argentina", indica Mones.

La ascendencia indígena en la población uruguaya representa el tema más oscuro en comparación a lo que ya se sabe de los aportes europeo y africano. "Nos gustaría tener un mapeo del ADN en todo el país —indicó Sans—. Pero bueno, allí nos encontramos con un obstáculo económico. Hay que pensar que el estudio de un individuo ronda en los 50 dólares, por lo que cada investigación se prolonga bastante en el tiempo. De todas maneras, sabemos que es un tema que interesa mucho a la población. Muy frecuentemente recibimos cartas y pedidos de personas que quieren saber sobre sus ancestros. Para esos estudios necesitaríamos contar en el laboratorio con un termociclador, que cuesta cinco mil dólares".

Intento fallido con Vaimaca

Bastante más se podría avanzar en el tema de la ascendencia charrúa en la población uruguaya y brasileña si se pudiera obtener el ADN de Vaimaca. "A uno le gustaría tener a todo Salsipuedes para investigar, y no sólo un individuo. También debemos recordar que Vaimaca no sólo estuvo expuesto 160 años sino que para exhibirlo se le realizaron procesos de descarne con sustancias muy fuertes que pueden destruir el ADN. No tenemos certeza que podamos extraerlo. El primer intento no fue fructífero aunque estamos trabajando con muelas que es bastante menos complejo y seguro que en los huesos que fueron manipuleados y perforados para pasarle alambres para su exposición", señala la doctora Mónica Sans.

En caso de poder extraerle ADN a Vaimaca se analizará si las mutaciones de las secuencias (del ADN) se encuentran también en otras personas, de otros lugares. "Hay mutaciones que se encuentran comunmente en los amerindios. Pero hay otras raras o particulares, que esperamos encontrar en Vaimaca, para contrastar con otras de Brasil, Pampa y Patagonia", indica la antropóloga.

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