El exfutbolista Héctor Burguez y su esposa quedaron en libertad menos de dos meses después de haber sido procesados con prisión por el delito de "estafa".
La esposa del arquero que jugó en Progreso y fue figura en Colombia, había prestado su nombre a cambio de US$ 2.500 para que un grupo de estafadores de nacionalidad colombiana fraguara uno de los sorteos de los supermercados Disco en los que se regalaban autos Hyundai.
En efecto, los colombianos se las arreglaron -usando una niña de la misma nacionalidad- para que el cupón de la mujer fuera el ganador. De todos modos, no era parte del acuerdo que se quedara con el auto. Sin embargo Burguez propuso a los colombianos comprarles el auto por una suma inferior a la del mercado. La red, sin embargo, fue descubierta cuando participó en sorteos también de Tienda Inglesa. Burguez fue detenido en el aeropuerto de Carrasco el 27 de octubre cuando regresaba de Colombia tras participar en un partido homenaje.
Mientras tanto, los tres colombianos involucrados -dos hermanos y la esposa de uno de ellos- siguen presos por "asociación para delinquir" y delitos de "estafa en reiteración real".