En noviembre de 2007, la Intendencia de Montevideo resolvió adjudicar en forma directa por un año el arrendamiento del servicio de venta de tiques de estacionamiento tarifado a las empresas Abitab, Nummi (RedPagos) y Cadifur (agencias de quinielas), previendo otorgar una comisión por el monto de $ 11.354.112 (IVA incluido, equivalentes a US$ 493.657).
Al término del año por el que regía la adjudicación, las resoluciones de la Intendencia dan cuenta de que esa cifra corresponde a 35% del monto total efectivamente percibido por la venta de estacionamiento, lo que implica que la recaudación total fue de $32.440.320, o US$ 1.410.448. Tras restar lo correspondiente a las empresas adjudicatarias del servicio, quedaría para la IMM $21.086.208, equivalente a US$ 916.791.
Objeción. Aunque el servicio ya fue ejecutado, el Tribunal de Cuentas objetó el gasto que decidió la Intendencia como pago de comisión a las empresas, entendiendo que la contratación directa no fue justificada en el marco de las hipótesis contempladas por el TOCAF, que regula los procedimientos para los gastos del Estado.
La Intendencia, a su vez, argumentó que la contratación directa se debió "a la urgencia no previsible, objetiva y concreta, ante la necesidad de contar con un sistema de tiques de estacionamiento a la brevedad, debido al fracaso de la licitación original, y para que el servicio no se viera afectado". El contrato de concesión con la firma Manreco, anterior empresa adjudicataria, terminaba en octubre de 2007. Pese a los argumentos municipales, el Tribunal de Cuentas mantuvo su postura.