Con un discurso del presidente Tabaré Vázquez, el himno nacional interpretado por la orquesta y el coro del Sodre, una fantasía para violín y orquesta y la Novena Sinfonía de Beethoven, se inauguró ayer el complejo del Sodre.
"La razón de esta alegría tiene muchos nombres y apellidos", dijo Tabaré Vázquez, antes de empezar a repasar las últimas cuatro décadas en los nombres de personas vinculadas a la gestión y la actividad artística del Sodre.
Destacó que muchas de esas personalidades, de signos políticos e ideológicos opuestos, actuaron juntos en la gestión del Sodre.
Todo el cuerpo diplomático, prácticamente todo el gabinete ministerial, autoridades departamentales y de organismos nacionales personalidades vinculadas a la música clásica y el ballet, así como referentes de la cultura popular asistieron a la gala en la sala principal Eduardo Fabini. Las radios del Sodre, canal 5 (TNU) y Tevé Ciudad transmitieron en directo la velada.
La producción general de este espectáculo estuvo a cargo de Álvaro Méndez, el coordinador de la Orquesta Filarmónica de Montevideo, por un pedido expreso del director Federico García Vigil a la presidenta del Sodre, Azucena Berruti.
El primer concierto en la sala Fabini dejó en evidencia el impactante sonido de la sala, la excelente visibilidad y su destacada iluminación.
El edificio, bien de estreno, lució monumental. Sin embargo, se respiraba frialdad en una estructura dominada por espacios de circulación amplios y alfombrados y anchas escaleras.
Las butacas son cómodas y el servicio está muy en la línea de la gestión del teatro Solís: mucho personal atendiendo a la gente y ubicando a los espectadores con nerviosa celeridad.
El edificio está impecable aunque hay detalles por terminar, incluso en la propia sala, hay ajustes para hacer.
Tabaré Vázquez hizo referencia a un artículo publicado en la revista Marcha poco después del incendio de 1971 que destruyó la principal sala del Sodre. Según su evocación, el artículo diagnosticaba problemas para la reconstrucción del auditorio que resultaron muy similares a los que se detectaron en esta última etapa de la obra.
Cuando Vázquez mencionó a Adela Reta, en honor a quien fue bautizado el complejo, se escuchó el primer gran aplauso de la tarde.
El presidente se refirió a Azucena Berruti con una gran familiaridad y la termina definiendo como "maestra".
Vázquez hizo referencia a la necesidad de rellenar "esta estructura con contenidos".
En los días previos Azucena Berruti dejó en claro que este espacio "debería reservarse a las más altas expresiones del arte, musical, coral y danza" porque "las otras expresiones culturales -que también son muy importantes y propias de nuestro pueblo- tienen ya sus espacios".
Berruti dijo que "es bueno reservar este lugar, para darle la oportunidad a nuestra gente que se desarrolle en esos aspectos del arte, porque no se sabe cuándo ni dónde puede nacer un nuevo Mozart", añadió.
Los próximos conciertos: la Filarmónica de Montevideo el jueves 26 de noviembre. El sábado 28 el maestro José Serebrier, uruguayo que actualmente dirige la Orquesta de Londres, dirigirá la Rapsodia en Blue de Gershwin, junto a la solista Nibya Mariño.
La cifra
US$ 18: Es el monto de dinero que se invirtió en la obra, con fondos del MTOP, el MEC y la cooperación de dos agencias españolas.
Sala más grande y moderna
El nuevo Auditorio Nacional Adela Reta, del Sodre, se levanta sobre el predio histórico del antiguo complejo. El mismo tiene 25.000 metros cuadrados, que se levantan sobre la calle Mercedes y Andes, hasta la esquina con Florida. La sala principal, que lleva el nombre del músico Eduardo Fabini, tiene capacidad para 2.000 personas, lo que la convierte en la más grande del país. Su foso tiene capacidad para 100 músicos y está conformado por tres módulos, cuenta además con un sistema de elevación automatizado. El escenario tiene una altura libre de 27 metros y una boca de escena regulable que puede alcanzar 15,50 metros de ancho por 12 metros de alto. El complejo cuenta con una segunda sala, más pequeña, destinada para la música de cámara y repertorio experimental, con la flexibilidad técnica necesaria para que pueda ser transformada a conveniencia. Además de modernas salas de ensayos y talleres, el complejo cuenta con un anfiteatro, áreas para exposiciones y sectores de "foyers" y cafeterías.