Es "discriminatorio" pedir firma del marido para ligarse trompas

| Según la senadora Mónica Xavier, la situación se produce en salud pública y privada sin tener fundamentos legales

Dependencias de Salud Pública y del ámbito privado solicitan la firma del marido y de terceros cuando una mujer pretende realizarse una ligadura de trompas uterina, pese a no tener una justificación legal, advirtió el miércoles 6 la senadora socialista Mónica Xavier.

Durante una intervención en el senado, Xavier pidió que su planteo fuera enviado al Ministerio del Salud Pública (MSP) para que las autoridades "dejen claras las reglas a cumplir" por parte del sector público y privado y supriman la necesidad de contar con la firma del marido para la intervención quirúrgica.

Xavier sostuvo que esta situación se produce en el país desde hace "varios años" y que "muchas mujeres" plantearon disconformidad con este punto.

"Luego de la consulta con el médico se les exige que complemente un formulario expresando su voluntad de someterse a la intervención quirúrgica, pero también se les reclama el consentimiento expreso y escrito de su marido", afirmó Xavier.

Señaló que además en "algunas instituciones" se suma la obligatoriedad de la firma de testigos que simultánea o subsidiariamente pueden suplir la voluntad de la pareja.

"Tenemos en nuestro poder formularios en los cuales luce la firma, la aclaración de la firma del paciente, su documento de identidad, los datos del marido y de testigos mayores de edad que deben declarar su domicilio y su documento de identidad", sostuvo la legisladora socialista.

La ligadura de trompas es una cirugía para cerrar las trompas de falopio de una mujer, que son los conductos que conectan los ovarios con el útero. Es un procedimiento que vuelve a la mujer estéril en forma permanente.

La encuesta nacional de reproducción biológica y social de la población uruguaya, difundida en julio de 2005, indicó que 7,1% de las parejas estables utilizan la ligadura de trompas como método anticonceptivo.

Según Xavier, los pacientes hombres que consultan en los mismos centros asistenciales, cualquiera sea su estado civil, pueden someterse libremente a una intervención quirúrgica de similar naturaleza sin que se les exija el consentimiento de su esposa ni la firma de testigos.

"Va de suyo que el actual criterio institucional marca una inocultable diferencia en el tratamiento de géneros", consideró.

La legisladora dijo que esta situación se produce sin que exista "ninguna disposición jurídica de naturaleza legislativa o de rango ministerial que regule, obligue o determine la exigibilidad del consentimiento de un tercero ante el caso de una mujer adulta y capaz" que decida practicarse una ligadura de trompas uterinas.

"Es inocultable que se trata de una cuestión de orden cultural, pues no existe fundamento científico, médico ni jurídico que justifique el consentimiento del cónyuge", afirmó.

Para Xavier el asunto implica una "discriminación de género" y además trae "innumerables" problemas prácticos.

Dijo que un gran número de mujeres que se atienden en los servicios públicos proviene de familias desestructuradas y no residen con sus maridos.

"El mantenimiento de las actuales formalidades limita al extremo los derechos de la mujer al momento de adoptar la decisión de intervenirse quirúrgicamente", afirmó.

Consultadas por El País, fuentes del MSP dijeron que son conscientes que en algunos centros médicos los especialistas siguen la vieja usanza de pedir el consentimiento del marido y que eso se debe, probablemente, a falta de conocimiento de que no es necesario hacerlo.

Por su parte, la directora del Hospital de la Mujer del Hospital Pereira Rossell, Ima León, dijo a El País que a las mujeres se les hace firmar un consentimiento informado de la operación.

Indicó que el formulario fue confeccionado hace muchos años y que contiene la firma del marido o de testigos. León informó que desde que ella ingresó como directora en marzo de 2005 dio la orden de que no se pidiera más ese requisito a la hora de realizar la intervención quirúrgica, aunque esté previsto en el formulario.

Hospital

En el Pereira Rossell la directora ordenó que no se pidiera consentimiento del cónyuge

Anticoncepción

USO. En Uruguay 62% de las mujeres y 65,2% de los hombres usan anticonceptivos en sus relaciones sexuales, según la encuesta nacional de reproducción biológica y social de julio de 2005.

MÉTODO. El método más utilizado es el preservativo (40%), seguido por las píldoras anticonceptivas (30,5%), el DIU (16,5%), la ligadura de trompas (7,1%), formas "naturales" (2%), coito interruptus (0,9%) e inyección (0,5%).

INFORMACIÓN. La principal fuente de información sobre anticoncepción es la familia, seguida por los medios de comunicación, los amigos, la educación pública, privada y por último la farmacia.

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