Cuando Daniel Marrero pensó en el perfil que caracterizaría a su club, imaginó una frase que lo sintetiza : "Equitación para todos". Con esa idea, fundó "Hípico del Lago", un club que resulta accesible a quienes montan por primera vez, pero que a la vez cuenta con un plantel de jinetes que alcanzan los primeros lugares en competencias de salto.
El propósito de Marrero era ofrecer un lugar a jinetes que disfrutaran de la equitación, pero se sintieran fuera de los circuitos donde habitualmente se practica. Su experiencia le decía que mucha gente gustaba del pasatiempo de montar, pero no estaba en condiciones de afrontar las exigencias de los clubes. Adultos que tenían como referencia hípica alguna salida en el campo, deportistas que habían dejado su deporte y querían iniciar uno nuevo, adolescentes que pasan buena parte de su tiempo entre el colegio y el apartamento, personas que añoran el campo, etc. A ese grupo dirigió sus esfuerzos, cuidando al mismo tiempo a los alumnos que confían en él para obtener los mejores resultados en competencias de salto y adiestramiento.
Con un nombre reconocido en el mundo de la hípica y un proyecto definido en su cabeza, Marrero salió a buscar el lugar en el que estaría ubicado su club.
PLAYA Y BOSQUE. Cuando conoció el Club Lago Aventura, no tuvo que pensarlo dos veces. El predio es uno de los más hermosos de la zona. En el lado norte instaló sus caballos. Hizo limpiar el terreno, construyó las caballerizas, colocó los obstáculos de salto, etc. La decisión fue un acierto porque logró todos los encantos posibles. Playa, bosque, lago y un hermoso club house ubicado a la orilla, que permite disfrutar de magníficas vistas. Las instalaciones proporcionan al club de Marrero una gran diferencia con otros, porque cuenta con enormes extensiones de bosque para pasear a caballo.
"El club está dividido en dos grandes áreas. Por un lado el lago, en el que se hacen deportes como vela, jet sky, moto de agua, con su correspondiente guardería náutica. Cuenta también con canchas de fútbol cinco de césped sintético. El club house ofrece celebraciones de casamientos, cumpleaños y todo tipo de eventos. Finalmente están las caballerizas, en un área arbolada cercana al lago. Desde allí se accede fácilmente al bosque y a la playa".
TIEMPO DE DISFRUTAR. Los alumnos de Marrero son bien distintos. Y sus objetivos están bien diferenciados. Hay grupos de niños, de jóvenes y de adultos.
"La idea básica es enseñar a montar de una forma segura y eficiente. Enfocamos el aprendizaje de niños escolares con un exitoso programa, que los pone a muy temprana edad a manejar un animal con un peso 20 veces superior al del chico. El deporte le aporta una enorme seguridad en sí mismos, desarrolla el sentido del equilibrio, y fortifica un grupo de músculos que pocas veces se utiliza en la gimnasia clásica. La equitación, además, tiene un componente extra con respecto a otros deportes: le proporciona al niño una relación con un animal noble, al que llega a querer como a su propia mascota. Aunque los caballos pertenecen al club, los chicos vienen a montar "su" caballo, con el que encaran una relación muy amistosa".
Como una parte de la clase se lleva a cabo en pleno bosque, el chico le agrega a toda la actividad un componente de aventura que no suelen tener otras tareas que desarrolla en la ciudad. A la diversión, se suma la presencia de otros niños, y la convivencia con los habitantes de la naturaleza. Por eso, la clase se aprovecha en otras áreas, como ser el avistamiento de pájaros, y el conocimiento de árboles y arbustos que pueblan el territorio por donde van los caballos. Ellos aportan nobleza, paciencia y una dosis de tranquilidad, que los convierten en buenos compañeros de andanzas para los jóvenes jinetes. "Los caballos ayudan mucho a chicos hiperactivos, con deficit de atención, o niños estresados", afirmó Marrero.
ADULTOS A CLASE. Muchos de los adultos llegan al club diciendo que saben andar a caballo. Sin embargo, la mayoría arrastra viejos vicios de postura y carece de las técnicas adecuadas. "Desconocen los fundamentos de una buena monta porque no han recibido un correcto abordaje de la equitación. En pocas clases advierten que una buena técnica les permite montar sin bajarse doloridos o cansados del caballo. En suma, la enseñanza le agrega seguridad y capacidad de disfrute al deporte", dijo.
"Los adultos cargan con sus propios preconceptos, miedos y pudores. Como contrapartida, disfrutan mucho de sus triunfos porque se han acostumbrado a pensar que no pueden incorporar técnicas nuevas. La idea es que puedan plantearse objetivos reales, para evitar que se frustren. Como muchas veces, los objetivos son inferiores a la posibilidad de hacer nuevas cosas, van adquiriendo confianza, a medida que incorporan una nueva capacidad que no pensaban practicar. Cuando progresan, obtienen la gratificación de haber encontrado un deporte para toda la vida. En un principio, es necesario vencer sus resistencias, explicarles que deben soltarse y confiar en el caballo. No utilizarlo como un mero vehículo sino como un ser sensible sobre el que su accionar provoca respuestas. Yo siempre digo que deben estar tranquilos, porque el caballo es una presa, alerta a la sensación de peligro. Es como si el caballo pensara. "Mi jinete está asustado, algo malo está pasando cerca de mí".
EQUITACION CLASICA. "Hípico del Lago" está preparado para brindar actividades de salto y adiestramiento y participar en competencias hípicas dentro del circuito de clubes de equitación. Muchos jinetes, encuentran en Marrero al instructor de equitación que ha conducido al éxito a un gran número de competidores. Los concursos , que se llevan a cabo los fines de semana, son uno de los espectáculos deportivos más bonitos y coloridos.
"La equitación clásica, salto de obstáculos y adiestramiento, son un llamador para un grupo de personas que disfrutan de un deporte con un poco más de técnica y un poco más de adrenalina. Eso nos llevó a integrar la Federación Uruguaya de Deportes Ecuestres como club afiliado. Además de la distracción que la gente obtiene a través de la equitación, el club trabaja con un grupo de chicos y mayores, que están compitiendo en las actividades que organiza la Federación, básicamente en el salto".
Aunque Marrero ha hecho alguna incursión en entrenamiento y la preparación de jinetes para enduro, asegura que es a través de la equitación clásica que se consigue la llave para poder ejecutar todos los deportes que posibilita el caballo. El salto y el adiestramiento, son por tanto, la clave para entrar al deporte por la puerta grande.