RAÚL MERNIES
Charcos, baldosas flojas y miles de gotitas cayendo del cielo son parte del paisaje habitual de la ciudad. La IMM no fiscaliza la instalación de equipos domésticos de aire acondicionado ni su conexión al desagüe.
Si nunca le cayó una gotita de agua de un equipo de aire acondicionado en la cabeza es porque no ha caminado mucho por el Centro de Montevideo y la Ciudad Vieja.
Centenas de miles de litros de agua caen a diario a las veredas, generando charcos, mojando a quienes caminan e y incluso aflojando baldosas. En promedio, un equipo estandar de aire acondicionado que funcione unas 6 horas al día genera unos 7 litros de agua por día. En la ciudad, miles de esos litros caen desde arriba todo el día.
En la vereda del Hotel Klee, en San José 1303 esquina Aquiles Lanza por ejemplo, las baldosas de goma se despegaban constantemente, hasta que hubo que cambiarlas, indicó Zulma, responsable del lugar.
"Y eso no es nada, yo tomo el ómnibus todos los días en la parada de Ejido y San José y tengo que correrme de lugar porque si no me cae agua", agregó Zulma.
Lejos de ser el indicador de estatus que fueron en otro momento, hoy en día los equipos de aire acondicionado se compran en cualquier bazar como un electrodoméstico más "y en dos horas te lo dejan instalado", explicó a El País Ángel Rodríguez, especialista de Ingeniería de Climatización.
Rodríguez explicó que en los equipos de bomba de calor el equipo interior condensa agua cuando trabaja en frío, y el equipo exterior hace lo mismo cuando trabaja en calor, por lo que las "gotitas" son un fenómeno de todo el año.
"Todos los equipos, sea del tipo que sea, vienen con una conexión a un ducto que se debe canalizar por el desagüe sanitario o de pluviales. Esa es la correcta instalación, pero como en muchos lugares hacerla lleva mucho trabajo, hay que romper paredes y genera más costos, lo que hacen es poner el desagüe directo hacia afuera", dijo. "Es como si en vez de conectar el desagüe de la lavadora a la sanitaria lo pusiéramos para afuera", agregó.
Además estimó que "debería ser un reglamento de la Intendencia, pero no existe normativa. Sólo para el caso se los edificios patrimoniales".
Por su parte, el ombudsman montevideano, Fernando Rodríguez, afirmó que el tema ha estado sobre la mesa en su oficina "aunque no hemos recibido ninguna denuncia".
De todos modos, la defensoría estuvo investigando el tema y consultando en la Intendencia sobre la posible legislación al respecto, pero "la respuesta siempre fue que sobre ese tema no hay nada escrito", dijo.
Rodríguez dijo que "es un problema que preocupa por las molestias que genera" y agregó que "sería muy fácil solucionarlo con una norma departamental que es sencilla y mejoraría mucho la calidad de vida de los ciudadanos".
Desde la IMM, en el Servicio de Instalaciones Mecánicas y Eléctricas hay una división que se denomina "Ventilación y Aire Acondicionado", dirigida por el ingeniero Raúl Drapper.
El responsable prefirió no hacer declaraciones sobre el tema, pero una de las inspectoras del servicio, Marcela, dijo a El País que "no hay una reglamentación al respecto, porque el decreto es muy viejo". Indicó que "en casos de denuncias por molestias se aplica el decreto 16.556 (ver aparte) y se inspecciona el lugar".
La funcionaria agregó que "en algún momento la Intendencia podría legislar al respecto porque es una problemática real", pero afirmó que por al momento no se está trabajando en el tema.
Según los datos del instituto Uruguay XXI, entre 2009 y 2011 se importaron 299.104 equipos de aire acondicionado, los que colocados y encendidos generarían más de dos millones de litros de agua por día, apenas un poco menos de lo que lleva una piscina olímpica.
La demanda de equipos aumenta año a año. Sólo en 2011 entraron al país 144.544 equipos de pared, un 8,5% más que en 2010. Además a esos equipos hay que agregarle todos los instalados antes de 2009, por lo que seguramente lo que cae a las veredas en la ciudad sea mucho más.
Molestias: el decreto de la IMM
El decreto 166.556 data del 16 de septiembre de 1974 y regula algunas de las instalaciones mecánicas fijas y móviles, entre ellas las que generan calor, por ejemplo.
Por el decreto, la IMM especifica que sólo se requiere autorización para la instalación de los equipos de más de 5 HP (caballos de fuerza). Los de menos potencia quedan exentos, pero "están sometidos a los poderes de policía que ejerce" el Servicio de Instalaciones Mecánicas y Eléctricas.
Establece también que toda máquina y motor "se debe apoyar sobre una base que impida las transmisión de vibraciones perceptibles en muros medianeros o linderos".
Las vibraciones o ruidos que provoquen los equipos, más allá de su tamaño, están limitadas y pueden ser denunciadas por los damnificados para que la IMM intervenga, sancione y solucione el problema.
¿Sirve el agua que sale del equipo?
No todos tiran el agua a la calle. Algunos tienen sus equipos conectados al desagüe, o directamente acumulan el agua en bidones para después tirarla o reutilizarla.
La discusión sobre si esta agua es buena o no para regar las plantas tiene dos posiciones: unos aseguran que la usan sin problema y que sus plantas y flores lucen mejor que cuando las riegan con agua se OSE. Pero otros afirman que el agua carece de nutrientes y vitaminas, por lo que, si se usa, se debe abonar la tierra seguido.
Si bien esa agua no es potable, y tampoco co es destilada, es un agua "limpia", que sólo puede estar contaminada con partículas de polvo de ambiente. Es buena para tareas de limpieza, para la plancha o para el auto, ya que no deja residuos que obstruyan las salidas.