Si José Mujica es el próximo presidente, Lucía Topolansky será una primera dama distinta, que le huirá al protocolo y se mantendrá en el Parlamento. Lo dijo la propia senadora, consultada ayer por esa posibilidad.
"Seguiré siendo militante política. Si los compañeros deciden que esté en una lista y salgo electa, estaré en el Parlamento. No me voy a dedicar solo a hacerle compañía (al presidente)", afirmó.
El presidente y su esposa "son personas distintas, con roles distintos", indicó. "La mujer del presidente no tiene que hacer todo el protocolo. ¿Por qué?", preguntó. Y explicó su razonamiento: "Cuando la señora de un candidato es militante política, sigue en militancia política (aunque su marido sea presidente). Cuando la señora de un candidato no es militante política, acompaña en las formalidades y a veces toma una tarea social. Cualquiera de los dos caminos es posible y está bien. Yo seguiré siendo militante política".
De todos modos, Topolansky aclaró que "el instituto de primera dama no existe en Uruguay" y en realidad "es un invento".