ALEJANDRO MENDIETA
El Colegio de Enfermeras presentará al Parlamento en 2008 un proyecto de ley de Ejercicio que busca delinear los roles que su formación les habilita a ejecutar y define qué lugares deberán tenerlas en sus nóminas laborales.
Se trata de regresar al ámbito de las enfermeras las tareas que son específicas a su formación académica y ordenar sus tareas de acuerdo a su formación y a su competencia en atención primaria y secundaria, señaló a El País la licenciada Silvia Santana, profesora de la Facultad de Enfermería e integrante de la Comisión Directiva del Colegio de Enfermeras del Uruguay La intención no es sustituir a otras profesiones médicas, sino complementarlas.
"La enfermera tiene una forma de mirar que no la tienen las otras profesiones. Estamos entrenadas para mirar diferente", apuntó Santana. "Los halls de las emergencias están llenos de madres con niños pequeños que tienen temperatura, esperando su turno, porque no hay una enfermera que salga a ver qué les pasa, saber si la tienen que hacer entrar a ver al médico primero o segundo.", señaló.
Santana se preguntó cuántas veces no se atiende con prioridad a un niño hasta que no tienen convulsiones, porque no hay un recurso humano calificado que esté afuera en el hall -como ocurre en otros países- para evaluar la situación por falta de presupuesto.
"¿Quién lo va a hacer si no es una enfermera?", se preguntó Santana.
SALUD ESCOLAR. Las profesionales señalan la necesidad de que se creen puestos de trabajo en lugares que deberían contar con enfermeras como, por ejemplo, las escuelas. "En el mundo, los programas de salud escolar los trabajan las enfermeras. En algunos países no hay escuelas donde no haya una enfermera", señaló.
No se explican por qué no ocurre esto en las escuelas uruguayas si "las experiencias en ese sentido han culminado con resultados exitosos", observa Santana.
Cuando un niño es hiperactivo en la escuela, la solución no es sancionarlo, explicó. "A ese niño hay que hacerle un seguimiento, hay que ver si no es maltratado en su casa. La enfermera mira al niño, pero también mira su entorno", agregó.
Las enfermeras afirman que en Uruguay se "improvisa mucho" sobre los problemas, se encaran las cosas cuando ocurren pero no se analiza desde antes o se intenta anticiparlo.
TEXTO. La legislación también habla de los derechos, obligaciones, competencias y relacionamiento con sus colegas, además de capítulos educativos y asistenciales.
La profesión de enfermería busca cierta independencia de sus colegas del área de la salud. "Hay muchas tareas que podríamos estar realizando independientemente de otros profesionales", apunta. "El tema es que en Uruguay alguna de esas actividades son realizadas por otros profesionales e inclusive por estudiantes", lamenta Santana.
El proyecto de ley para las enfermeras no es nuevo -se viene trabajando desde 1980- y fue presentado en todas las legislaturas desde ese entonces sin resultados concretos.
Para que sea tratado debe ser presentado nuevamente en esta legislatura, por lo cual se decidió reactivar la iniciativa, en el marco del macroproyecto de colegiación que presentarán todos los universitarios.
Angela Scaroni, vicepresidenta del colegio, señaló que ésta será la prioridad del próximo año. "La intención es presentarlo antes de junio de 2008. señaló. Santana confía en que 2008 "sea el año de la enfermera y tengan un amparo normativo para el trabajo y los lugares de trabajo.
Salario bajo e irregular
El Colegio de Enfermeras del Uruguay señala ilegalidades en el pago de los salarios a los profesionales tanto en el sector público como privado. Los trabajadores públicos ganan un mínimo de $4.500 y un máximo de $7.500, según el tipo de contrato que tengan, explicó a El País el presidente del Colegio, Rúben Echeverri. Si bien no cuenta con los datos de los salarios privados, afirma que en este sector son más altos. Igualmente considera que en ambos lugares el sueldo es insuficiente para una persona "que trabaja 36 horas semanales". Y agrega otro problema: "Más allá de quién gane más o menos; ¿Se cobra en fecha?", preguntó. Según Echeverri ocurre porque hay una costumbre patronal de pagar cada dos meses y no en los primeros 10 días de cada mes. "Esto es una ilegalidad que genera conflictos", señaló.
"Inyección" económica de un 200%
En 2008 se pondrán en práctica varias estrategias en materia de recursos. "Nosotros necesitamos el 200% de aumento al 0,5% que recibimos del presupuesto actualmente", afirmó Silvia Santana, directiva del Colegio de Enfermería. Ese aumento reclamado es para poder realizar una propuesta nacional que permita desarrollar la profesión. "Nosotros tenemos propuestas que beneficiarán tanto a las licenciadas como a los auxiliares de enfermería, pero necesitamos recursos para poder llevarlas adelante", agregó.
Estas estrategias apuntan a combatir un problema "gravísimo" en la profesión. Uruguay tiene un 92% menos de enfermeros de lo necesario y, según el Colegio, estos porcentajes son publicados por organizaciones internacionales que estudian el tema.
Reconocen que a nivel político y universitario hay sensibilidad hacia la profesión pero falta el apoyo político para "dar el siguiente paso", dijo Santana.
"Cuando se llega al punto del dinero, en el 99,99% de los casos no lo conseguimos. Hay sensibilización, pero falta apoyo político", dijo.
Santana opina que no lo consiguen porque es un profesión de mujeres que tiene menor visibilidad social que otras profesiones femeninas. "La población no sabe bien lo que significa ser enfermero", concluyó.
Quejas por el "intrusismo" de otras profesiones
En Uruguay hay cuatro médicos por cada enfermero
Las enfermeras denuncian que su profesión sufre un gran "intrusismo" de parte de otros profesionales de la salud e inclusive de algunos "que no lo son" y que desempeñan cargos administrativos.
"Cuando uno dice enfermero, cree que cualquiera puede serlo. Estamos compitiendo con acompañantes, educadores, los propios auxiliares y los médicos en funciones que tradicionalmente fueron de enfermería, como todo lo que tiene que ver con el primer nivel de asistencia", afirmó Silvia Santana, directiva del Colegio de Enfermeras del Uruguay.
Gladys Picción, profesora emérita del Colegio y también integrante de la directiva argumenta, que un claro ejemplo de la intrusión en su profesión es la "hegemonía que tradicionalmente tienen los médicos y que es muy fuerte".
Picción explicó que el médico quiere "estar en todo" y a ese comportamiento lo calificó como una "desinteligencia" porque no es así como se forma la unidad básica asistencial, que debe ser un médico cada 2.000 habitantes con un equipo de cuatro enfermeros.
"Pero Uruguay es el mundo del revés, donde tenemos cuatro médicos por enfermero", apunta Santana.
Otros de los ejemplos "más típicos del intrusismo" ocurre en el ámbito de la asistencia domiciliaria, explicó la también enfermera y profesora Alicia Cabrera.
"En ese campo hay empresas médicas, cuyos equipos están formados fundamentalmente por jóvenes médicos recién recibidos o a punto de hacerlo, haciendo procedimientos técnicos que son netamente de enfermería", afirmó.
Esas tareas son, por ejemplo, el dar inyectables, realizar nebulizaciones o practicar curaciones a los pacientes.
Cabrera entiende que ese es un "vastísimo" campo laboral que las enfermeras pierden frente a estas empresas, ya que la cantidad de enfermos crónicos es muy elevada y, en este momento, "es un campo que está destinado absolutamente a ellos y sobre todo a las grandes mutualistas que abarcan la mayor parte de esta fuente laboral", señaló. Observó que cuando la situación de los pacientes se complican -sobre todo si son terminales u oncológicos- se llama a las enfermeras para ver si lo pueden resolver. "Cuando al paciente ya no les queda una vena, porque están todas destruidas, nos llaman", se lamentó.
Enfermeras y médicos deben estar juntos
Santana expresó preocupación porque en Uruguay parezca natural que haya un médico de familia "más otro médico allá y otro acá". "Cuando se mira la asistencia, no decimos que el médico no debe estar, decimos que le falta la enfermera que conforme el equipo natural", señaló.
La intención de aumentar los licenciados a 5.700 es para estar acordes con los médicos que hoy existen. "Hay que colocar a un enfermero con el médico. Es como funciona la unidad básica asistencial", finalizó.
Auxiliares dominan el campo laboral
En Uruguay hay 18.000 auxiliares de enfermería y 4.000 enfermeros licenciados, de los cuales un poco más de la mitad está en actividad. "La realidad es que los auxiliares abarcan el mayor porcentaje del campo laboral. Y los profesionales se van del país porque el actual modelo no asegura una fuente laboral adecuada para ellos", afirmó la licenciada Silvia Santana.
El Colegio de Enfermeras considera que una ley de Ejercicio les dará a los auxiliares la posibilidad de convertirse en profesionales y abrirá nuevos campos laborales para los licenciados en Enfermería.
Un alto porcentaje de los auxiliares está en condiciones de obtener el título, según el Colegio. Una de las opciones que tiene la facultad es la carrera escalonada, donde se reconocen los estudios y los años de trabajo. "De esa forma puede ingresar en cualquiera de los niveles de la carrera y conseguir el título en menor tiempo", agregó Santana.
Para el Colegio es necesario una coordinación con el Ministerio de Educación y Cultura y con las instituciones privadas que forman auxiliares para que nadie quede fuera del proyecto. "Nuestra esperanza es poder incidir en los programas de las escuelas privadas para que nadie quede excluido. La idea es incluir", señala el gremio de los enfermeros.
DIFERENCIAS. El requisito de ingreso para ser auxiliar de enfermería es tener tercer año de liceo y luego completar dos años de estudio. El licenciado debe tener bachillerato completo y estudiar durante cuatro años más un semestre.
Sobre esta diferencia es que el Colegio apunta a trabajar en conjunto con ANEP. Dentro de los auxiliares hay una gran número que tiene terminado el bachillerato, pero aquellos que no -y vienen trabajando hace muchos años- no pueden acceder al título por este requisito. La intención del gremio es equipararse a todas las otras carreras universitarias, sin pretender un trato especial y llevar la profesión al nivel que tiene en el mundo.