En España se creó en el año 2005 la Plataforma de Personas de Talla Baja que lucha por los derechos sanitarios y sociales de las cerca de 300.000 personas que miden menos de 1,50 metros en ese país.
En Uruguay las personas que sufren enanismo se unirán para montar una asociación civil para plantear sus necesidades y marcar su agenda a nivel político.
Los pioneros son diez uruguayos, pero se estima que hay 150 personas que sufren enanismo, un trastorno en la hormona del crecimiento en el que además intervienen otros factores no del todo determinados.
Hugo Pereyra nació en Fray Marcos y tiene 36 años. Es el líder de esta iniciativa que brega por los derechos laborales de la comunidad enana. El y su novia, Mirta Scavino, de 37 años, se pusieron en contacto con el senador socialista José Korzeniak para agilizar el proceso de una personería jurídica.
La asociación uruguaya de enanos va a tener un fuerte acento en lo laboral. Hugo y Mirta lo tienen clarísimo, pese a que ellos tienen un trabajo que les permite ver la vida desde otro lugar.
Mirta es de Sarandí Grande. Su padre, su madre y ocho hermanos son todos de estatura normal. Ella no sabe qué factores incidieron en su historia personal.
La pareja parte para Bolivia el 4 de abril de gira artística. Ellos trabajan caracterizados como los famosos dinosaurios Barney.
Son parte de una empresa estadounidense llamada Exim, cuya licencia está en manos de un uruguayo que los contrató para la gira promocional por toda Sudamérica.
Tal vez en la vuelta Hugo y Mirta puedan ponerse en contacto con otras asociaciones de enanos. En Brasil, sin ir más lejos, está la asociación de "baixinhos", una institución muy fuerte a la cual el presidente Lula Da Silva ha dado su total respaldo. "Lula les concedió una vivienda para que sea la sede social de la institución. Solo en San Pablo hay 560 enanos", cuenta Hugo entusiasmado.