FEDERICO CASTILLO
El grupo Gordos Organizados advierte que hay 800 personas obesas en Uruguay que necesitan someterse a un by pass gástrico para salvar su vida. Reclaman que la operación sea financiada por el Fondo Nacional de Recursos.
Pero para las autoridades sanitarias, la cuestión del by pass gástrico no está en la agenda de prioridades, dijo a El País el subsecretario de Salud Pública, Miguel Fernández Galeano.
La técnica supone la modificación del estómago y el intestino delgado para causar la pérdida de peso, y es costosa (unos US$ 10.000 aproximadamente). Actualmente sólo se realiza en el ámbito privado. La Clínica de Obesidad y Cirugía Bariátrica que funciona en el Hospital Italiano es hoy por hoy el único centro donde se hacen intervenciones de este tipo en el país.
El presidente del grupo Gordos Organizados, Luis Cherro, aseguró que hay unas 800 obesos en lista de espera para hacerse un by pass gástrico, "como última alternativa de vida". "Son personas que el médico les ha dicho que lamentablemente su tema de obesidad es irreversible y la operación es la única alternativa", señaló Cherro.
La agrupación presentó ante el Parlamento un proyecto de ley que busca que se defina a la obesidad como una enfermedad crónica y propone garantizar la cobertura de su tratamiento. En Argentina, recientemente el Congreso aprobó una Ley de Obesidad que obliga a las obras sociales y las prepagas a dar atención médica, psicológica y quirúrgica a quienes padecen de obesidad.
Uno de los referentes del by pass gástrico en América Latina, Oscar Brasesco, director del Programa OCMI (Obesidad y Cirugía Mini Invasiva) y jefe de Cirugía Bariátrica de la Fundación Favaloro en Argentina, dijo a El País que la ley era "absolutamente impostergable y necesaria".
Agregó que esto implica un importante desafío para la comunidad médica. "Saber que la obesidad es una enfermedad con altísima prevalencia, y que va a haber una demanda enorme de tratamientos para la obesidad", dijo.