GASTÓN PÉRGOLA
A partir de diciembre todos los celulares denunciados como "robados o extraviados" quedarán inactivos en la red. El acuerdo se logró entre las tres compañías de telefonía móvil y la Ursec, y tiene como fin desestimular el robo de aparatos.
Desde el jueves 1° de diciembre -luego de varios meses de negociación entre las compañías Ancel, Movistar y Claro- quedará implementada una plataforma común de intercambio de información de celulares robados y extraviados entre las empresas, con el fin de dejarlos inoperativos y desestimular su comercio ilegal. Las compañías realizan por estos días un testeo del sistema que se aplicará a partir del próximo mes.
El mismo quedará operativo, justo, previo a la zafra de las ventas de fin de año, donde los "agentes de celulares" se proveen de una cantidad importante de aparatos y pasan a ser un blanco fácil de delincuentes que, en una sola rapiña y fácil cargamento, pueden hacerse de varios miles de dólares.
Con esta medida, aplicada en conjunto por las empresas, se pretende dejar inactivos a los móviles robados (que hoy son destrabados y usados en otra compañía) y quitarles así el atractivo que tienen hoy para los delincuentes, que los utilizan "como moneda de cambio".
El propio ministro del Interior, Eduardo Bonomi, afirmó en su momento ante la comisión de Constitución y Legislación del Senado, que el aumento más grande de rapiñas estaba fuertemente vinculado al robo de celulares.
Según los datos del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, en 2010 se verificó un total de 136.063 delitos contra la propiedad. Por ende, fuentes policiales informaron que durante el año pasado es probable que se haya robado una cantidad cercana a los 100.000 aparatos en todo el país.
De hecho, es prácticamente una constante en las bocas de venta allanadas por la Policía en Montevideo que, además de drogas, dinero, armas y objetos robados, haya una gran cantidad de celulares dejados como pago por un puñado de dosis. A la vez, los propios traficantes cambian con frecuencia de aparatos y de números para que sea más difícil rastrearlos.
PLATAFORMA. Actualmente sucede que un celular hurtado, una vez que el usuario afectado realizó la denuncia, es dado de baja por la empresa prestadora del servicio, pero el mismo puede ser "destrabado" y vuelto a usar en cualquiera de las otras dos compañías, sin que estas sepan efectivamente que el aparato fue denunciado como robado o extraviado.
Sin embargo, al crear y compartir las empresas un registro común de celulares robados estarían en condiciones de bloquearlo de forma instantánea en la red y dejarlo sin posibilidad de uso. Esto es posible debido a que todos los móviles poseen un número de identificación denominado "código Imei" que "salta" en la red cuando está siendo usado, independientemente del chip con que sea utilizado.
En los hechos, cada operadora recibe las denuncias de sus propios clientes, a los que se le pide el número de teléfono celular, y se chequea a qué "código Imei" corresponde ese número. El dato se ingresa en la plataforma compartida (mediante un software) y diariamente se intercambia la información con las otras operadoras de forma automática, dando de baja a todos los móviles que aparezcan en la lista negra.
En el acuerdo entre las empresas se especifica que "varias veces al día" se deberá intercambiar la información entre ellas, para ir actualizando las denuncias e impedir así, de forma inmediata, el uso de los terminales robados.
La tarea no implica, en los hechos, que las empresas dispongan de mayores recursos para su cumplimiento.